Archive for Agosto, 2008

El Enfoque de Equidad de Género en los procesos de innovación del ámbito rural

Domingo, Agosto 24th, 2008

Por Laura Alvarado[1]

El enfoque de equidad de género se define como la igualdad de oportunidades para todos los hombres y todas las mujeres, en todos los ámbitos; independientemente de sus características o condiciones objetivas y subjetivas: sexo, edad, clase social, etnia, entre otras. Es obvio que desde que nacen, mujeres y hombres, presentan diferencias. El problema es que a esas diferencias, la sociedad les asigna valoraciones distintas. De aquí, la necesidad de aclarar la confusión entre el sexo establecido desde que nacemos (características biológicas y fisiológicas), y el género que elabora distintos significados al hecho de ser mujer u hombre. Si bien el sexo alude a diferencias biológicas y fisiológicas, las cuales son congénitas y universales, el género explica cómo, a partir de esas diferencias físicas y anatómicas-naturales- se construyen ideas, prácticas, normas, conceptos y valores culturales distintos acerca del ser mujer u hombre.

Implicancias del Enfoque de Equidad de Género

La evolución del enfoque de equidad de género en los procesos de desarrollo ha sido significativa. Un hito importante ha sido el paso de un enfoque MED (mujer en desarrollo) a un enfoque GED (género en desarrollo), que ha significado el paso de una mirada asistencialista a una mirada de empoderamiento de la mujer como estrategia básica para disminuir la inequidad de género, y por lo tanto la pobreza de las zonas urbanas y en mayor medida las rurales. Uno de los factores más importantes para este cambio ha sido la voluntad política de los tomadores de decisiones público y privados (directores de programas y cooperación internacional entre otros).

Del enfoque MED al GED

El paso del enfoque MED al GED involucra diversos desafíos. Entre ellos se puede mencionar, el incrementar no sólo la participación de la mujer en actividades productivas y en el aporte económico a la familia sino en la toma de decisiones sobre el destino de dicho aporte y en el ejercicio de la ciudadanía social de la mujer (participación y liderazgo en organizaciones de base, cargos dirigenciales, participación en espacios públicos, etc.). Otro tema que significa un desafío importante es la capacidad de incorporar el Enfoque de Equidad en forma práctica. Es decir, la operativización del Enfoque. Esto es pasar del tema teórico, expresado en el Enfoque (el qué debemos hacer) al tema práctico expresado en el cómo lo hacemos, siendo éste último a menudo más complejo. Asimismo, involucra el hecho de incluir el enfoque de género no en acciones focalizadas y/o aisladas (como si las mujeres fueran una población aparte) sino más bien implica asumir dichas acciones como un tema transversal.

Igualdad de oportunidades

Así, el Enfoque de Equidad de Género tiene fuertes implicancias dentro de los procesos de desarrollo y especialmente en los procesos de innovación. Al respecto, existe un convencimiento general que la inequidad de género es un factor que ahonda la condición de pobreza en las áreas rurales, que ha trascendido al convencimiento político en el mundo y en el país. En torno a ello, se puede mencionar que a nivel mundial se ha venido generando un fuerte movimiento para promover la equidad cuyo principal logro es la definición del Tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio: Promover la igualdad de género y la potencialización de la mujer. El Perú no ha sido ajeno a este movimiento y uno de los principales logros es que se cuenta con la Ley 28983 – Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, promulgada en marzo del 2007. A partir de ella, se han conformado comisiones multisectoriales e intrasectoriales para garantizar el cumplimiento del Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Varones 2006-2010, que tiene como marco legal la mencionada ley.


Equidad de Género e innovación

Todo ello ha derivado en un reto aun mayor: Que las mujeres puedan ser parte de los procesos de innovación, esto es que puedan acceder directamente solas o al interior de un grupo mixto de productores, a recursos como información, capacitación y asistencia para mejorar sus conocimientos, destrezas y actitudes que les permita dar respuesta a las oportunidades en los mercados y de ese modo desarrollar iniciativas rentables.

Ello implica algunas acciones prioritarias como el promover el acceso de la mujer a los recursos económicos y su participación en los mercados (de productos, de servicios financieros, no financieros, entre otros). Dicho de otro modo, existe la necesidad de promover una participación equitativa de las mujeres en el mercado de servicios y el sistema de innovación como demandantes y oferentes de servicios. El logro de este objetivo, ha requerido para el caso de INCAGRO, promover a través de los Fondos Concursables de Servicios de Extensión, la participación de mujeres organizadas que lideren Planes de Negocios solas o en grupos mixtos. Esto ha implicado no sólo fomentar la participación de Organizaciones de Mujeres sino el promover que las organizaciones de productores que cuenten con por lo menos el 50% de socias mujeres obtengan una bonificación al momento del concurso. Estas bonificaciones se han diseñado para diversos tamaños de agronegocios de mujeres y grupos mixtos. Además, ha significado otorgarles facilidades a las mujeres organizadas en temas de acreditación según sus características, brindarles capacitación en etapas preparatorias de los concursos, animar su sentido empresarial, etc. Con ello, se espera contribuir con la atención democrática y equitativa de sus necesidades y demandas, así como con sus capacidades de gestión organizacional y empresarial para la mejora de sus agronegocios, sus ingresos y en última instancia, su bienestar.

Para el caso de los proyectos ejecutados y en ejecución de INCAGRO, la participación de la mujer no ha sido significativa en número pero si ha sido importante el grado de empoderamiento alcanzado por ellas. Las mujeres han estado presentes principalmente en proyectos para la crianza de cuyes, patos, fibra de alpaca, ganadería lechera, artesanías y producción de alimentos.

A continuación algunos testimonios de clientes mujeres de proyectos cofinanciados con INCAGRO.

Asociación Ayllu Sumak Rurracc

Es una organización que en su mayoría cuenta con socias mujeres. Se puede decir que es una organización emblemática que representa el esfuerzo para desarrollar un negocio llegando inclusive a exportar. La organización piensa incorporar más socias mujeres, debido a que son éstas las que se dedican al tejido a punto, los productos que más acogida tienen en los mercados. Los varones se dedican al tejido plano.

Las mujeres de esta organización sienten los cambios:

“Antes hacíamos las cosas por hacer… Ahora sabemos y conocemos el negocio, sabemos también de gestión empresarial.… Ahora como tenemos más pedidos, tenemos más posibilidades de tener más ingresos y apoyar a nuestros hijos…”. Socia de Ayllu Sumak Rurracc

Asociación de Promotores y Productores alpaqueros, pecuarios y de servicios de Huancavelica – APROAL

Han logrado a partir del proyecto con INCAGRO clasificar la fibra de alpaca (un paso adicional al categorizado), lo cual se considera un logro muy importante en tanto sólo con el categorizado los precios se incrementan considerablemente. Además, es importante destacar que por condiciones naturales la cantidad de fibra de tercera y cuarta es predominante en Huancavelica (a diferencia de Puno en dónde predomina la fibra de primera), por lo que es necesario generar mayor valor a la fibra. Las capacitaciones han permitido que mujeres sean capacitadas y formadas como promotoras en temas de sanidad y categorizado de fibra de alpaca, las mismas que están brindando asistencia técnica a otras zonas.

Antes trabajaba lavando ropa por unos centavos… Ahora sé que trabajar en el campo es más rentable y pienso seguir trabajando. Ahora queremos también hacer artesanías…Promotora socia –APROAL.

Asociación Color y Arte Textil

A partir del proyecto con INCAGRO, esta organización ha diversificado sus modelos, ha mejorado la calidad del producto y las ventas han respondido positivamente. Las perspectivas de esta organización son muy altas.

Nilda López (derecha), representante legal de Color y Arte Textil, mostrando su arte en fibra de alpaca

A manera de conclusión

Podemos extraer algunas lecciones que debemos tener en cuenta para la planificación y ejecución de proyectos en tres aspectos importantes:

– Actividades

Existe diferenciación entre las actividades que son mayoritariamente de mujeres. Por ejemplo, la presencia de la mujer es importante principalmente en las actividades ganaderas y en la producción de artesanía. También en la agregación de valor mediante el procesamiento de alimentos como quesos, transformación de de frutas, hortalizas y crianzas menores como cuyes. Del mismo modo, su presencia es importante en el manejo sostenible de recursos naturales y en la etapa de comercialización de productos.

– Tiempos

Para la programación de actividades de los proyectos, es necesario tener en cuenta los tiempos de las mujeres. En muchos casos no es que no quieran participar en los diversos eventos de capacitación, sino que no pueden asistir por la recarga de sus tareas domésticas. Por ello, es importante que los eventos sean programados en días y horas que ellas tengan mayor disponibilidad. Ello se logra con la planificación participativa con perspectiva de género.

– Localización

El lugar donde se realiza la capacitación también es importante: en la medida que el evento se realice más lejos de los hogares, existe menor participación de la mujer.

Finalmente, podemos decir que los proyectos innovadores pueden ser diversos en actividades, zonas, usuarios, sin embargo no deben perder la perspectiva de equidad, pues si no hacemos participes a las mujeres de los procesos de innovación, estaríamos excluyendo al 50% de la población.


[1] Especialista del Fondo de Tecnología Agraria

Información preliminar de impacto del uso de los recursos públicos invertidos por INCAGRO entre el 2001 al 2008

Miércoles, Agosto 13th, 2008

Por Hugo C. Wiener Fresco y José R. Benites Jump[1]

Introducción

En la actualidad Perú posee una política de fomento a la innovación y competitividad para el agro, la cual es ejecutada a través de MINAG mediante el programa INCAGRO.

Es importante tener en cuenta que los recursos económicos son escasos por lo que deben asignarse de la manera más eficiente posible. El Perú está a la zaga en inversión en ciencia y tecnología pero con INCAGRO se han dado importantes avances en el sector agrario, un sector estratégico en términos de seguridad alimentaria, exportaciones y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

La forma de actuar de INCAGRO ha potenciado los limitados fondos públicos destinados a la innovación, la investigación y desarrollo (I+D) diseccionándolos a las mejores ideas y a las entidades mejor calificadas en el país de modo de complementar el esfuerzo privado por la innovación y la competitividad.

Los fondos públicos colocados por INCAGRO se han orientado principalmente a fomentar la ejecución de proyectos que difícilmente serían efectuados por los investigadores y productores por sí solos. Lo anterior, debido principalmente a la alta incertidumbre respecto de resultados y retornos de las inversiones efectuadas (fallas de mercado) que caracteriza a este tipo de actividades fundamentales para mover las fronteras del conocimiento.

El objetivo de esta nota es dar cuenta de algunas evidencias preliminares sobre la contribución que viene teniendo la política de financiamiento público a la innovación y la I+D en el agro peruano.

Qué hace INCAGRO

El Programa Innovación y Competitividad para el Agro Peruano INCAGRO del Ministerio de de Agricultura promueve, cofinancia y acompaña la provisión de servicios a la innovación que comprende las diversas fases de la investigación (básica, aplicada y adaptativa), la extensión de los conocimientos y las tecnologías, y la formación de agentes de extensión, actuando en todos los eslabones de la cadena generadora de valor en el sector agrario. Reconociendo el papel y la iniciativa de los agentes innovadores, el Programa promueve y responde a la demanda empleando para ese fin, las convocatorias a concursos nacionales de méritos para asignar recursos en cofinanciamiento a proyectos promisorios.

Son los agentes de la innovación los que definen los contenidos y los que conducen los procesos desarrollando sus competencias tanto en el diseño y planificación de una investigación como en la ejecución de un plan experimental, un servicio o un plan de negocios. Además de la adecuada sustentación de los proyectos, INCAGRO patrocina la atención a problemas que afectan a muchos productores, a productos estratégicos de gran impacto, a demandas regionales, a la difusión de buenas prácticas, a una agricultura orgánica, a la puesta en valor de la biodiversidad, o que favorecen a sectores afectados por procesos de exclusión.

La asignación competitiva de recursos favorece la transparencia a través de la publicidad, una calificación independiente y la rendición de cuentas. Permite además, incluir entre otras condiciones, la exigencia a los operadores y clientes de los servicios a la innovación, de compromisos de aportes monetarios y no monetarios movilizando más recursos en el desarrollo de la tecnología y las respuestas innovativas.

Estudio de Impacto

Para que INCAGRO valide su rol como uno de los impulsores de la modernización del agro se necesita contar con un estudio del impacto de los proyectos que ha venido cofinanciando como de las acciones directas de promoción que desarrolla. La modernización se sostiene sobre los pilares de la innovación y la competitividad que permiten al agro peruano lograr un mejor posicionamiento en el mercado global, la atención a las necesidades alimentarias nacionales y que tenga efectos inclusivos permitiendo que la población con limitados recursos que vive en el campo, alcance el bienestar con su propio esfuerzo pero con el apoyo y orientación de recursos públicos puestos en sus manos.

La evaluación de impacto es un procedimiento cuyo objetivo es dar evidencias y medir los resultados específicos atribuibles a una intervención en particular. La información obtenida es un instrumento poderoso para determinar “lo que funciona y lo que no funciona” al diseñar acciones de desarrollo. Esto ayuda a aumentar y hacer más eficiente el gasto público y efectuar una rendición de cuentas sobre resultados de las políticas e inversión pública (accountability).

Estos impactos se aprecian en la ampliación de las fronteras del conocimiento como resultado de la investigación, experimentación y observación, de la adopción por los productores de soluciones tecnológicas en procesos, productos, postproducción y procesamiento que agregan valor y contribuyen a hacer más competitiva y rentable la actividad. A través de estos medios, INCAGRO favorece una cultura por la innovación, la calidad y la competitividad que es parte del renovado impulso que ha adquirido el sector en estos años de crecimiento.

Avanzando a los ocho años de vida, INCAGRO está presente en todos los departamentos/regiones del país, apoyando una amplia cartera de productos y temas enfocados a diferentes mercados. Atiende a varios miles de productores en más de un millón de hectáreas, movilizando decenas de organizaciones de productores y promoviendo la consolidación de una oferta de servicios a la innovación que adquiere madurez y se afirma en los aún incipientes mercados locales y regionales.

INCAGRO se ha caracterizado a lo largo de su existencia, por mantener un bajo perfil y la búsqueda de resultados, por acompañar los procesos y sumarse a proyectos en marcha para darles nuevo y vigoroso impulso, por consolidar alianzas estratégicas y redes de cooperación que van más allá de los limitados recursos que coloca en cofinanciamiento.

Estamos convencidos de que a la sociedad peruana le conviene contar con un mecanismo informativo que le permita conocer, si el monto de los beneficios que se espera derivar de la ejecución del proyecto INCAGRO supera los costos que el mismo proyecto implica.

El objetivo básico de la evaluación de impactos del proyecto INCAGRO consiste en aportar información a las autoridades respecto al uso de los recursos públicos invertidos en el tiempo de operación del proyecto entre el 2001 al 2008.

Las cifras de INCAGRO, 2001-2008

Entre el 2001 y el 2007 INCAGRO ha efectuado, 57 concursos independientes.

En seis años se recibieron 2,468 perfiles o propuestas en todo el país.

Los perfiles y propuestas presentados el 2007 triplicaron los recibidos el 2001.

Se han adjudicado 550 proyectos lo que representa el 22.3% de la demanda total en proyectos y perfiles.

25 proyectos adjudicados no se iniciaron o debieron ser interrumpidos por deficiencias técnicas o de administración insalvables.

El 53% de proyectos son agrícolas, el 29% son pecuarios, seguidos por la agroindustria, acuicultura, forestal, artesanía y turismo rural.

Los 550 proyectos adjudicados representaban una inversión estimada de 43.7 millones de dólares de los cuales 30.7 millones fueron adjudicados en la segunda fase.

El monto promedio de los proyectos adjudicados ha sido 79.4 miles de dólares.

El monto efectivo en ejecución suma 41.3 millones de dólares.

INCAGRO aporta 21.8 millones, el 52.8% promedio de los presupuestos.

Por cada dólar (o sol) de INCAGRO la alianza estratégica comprometió 0.90 centavos.

Por cada unidad monetaria de INCAGRO las alianzas estratégicas contribuyen con 0.27 centavos en recursos monetarios.

Entre el 2001 y el 2007 se han comprometido con proyectos ejecutados o en ejecución, 34,052 productores clientes de servicios diferentes.

La superficie atendida alcanza el millón 375 mil hectáreas.

Se estima en 125 mil las cabezas de vacuno, ovino, camélidos y porcinos en los proyectos pecuarios.

Se han formado o están concluyendo su formación, 2,697 agentes de extensión.

Los presupuestos de los servicios de extensión por productor atendido, fue de 501.24 dólares. En investigación adaptativa 975.09 dólares y en formación de agentes de extensión 1,555.13 dólares.

407 entidades ejecutoras diferentes ejecutan o ejecutaron proyectos en todo el país.

224 proyectos fueron o son conducidos por asociaciones o comités de productores, 49 cooperativas, 10 por comunidades campesinas o nativas y 51 por organizaciones de empresarios agrarios.

74 proyectos fueron conducidos o son conducidos por organizaciones no gubernamentales (ONG).

103 proyectos fueron o son conducidos por instituciones de investigación destacando el INIA y sus estaciones experimentales, y el IIAP.

6 universidades de Lima y 7 de provincias han conducido o conducen 34 proyectos principalmente de investigación estratégica.

La Sierra es la región natural con más proyectos en ejecución o ejecutados. Éstos representan 45% frente a 33.9% de Selva y 21.1% de Costa.

Los presupuestos de los proyectos en Selva sumaron 17.5 millones de dólares, 13.5 millones en Sierra y 10.3 millones en Costa.

El cofinanciamiento comprometido por INCAGRO es 54.7% en Sierra, 52.7% en Costa y 51.3% en Selva.

En Costa las alianzas estratégicas aportan 34.2% en efectivo, 29.9% en Selva y 28.2% en Sierra.

Los productores clientes en la Selva suman 16,855, en la Sierra 11,502 y en la Costa 5,695.

El 41% de proyectos atiende a productos de exportación, 24% a productos de la biodiversidad, 16% a productos sensibles y 13% a productos orgánicos.

Uno de cada 10 proyectos está enfocado a cadenas productivas y 2% incorpora buenas prácticas certificadas.

5% de proyectos atiende a temas de sanidad y 3% de ingeniería genética.

En el 72% de los casos los proyectos están enfocados a tecnologías de proceso, 24% de producto, 15% de postproducción y 9% de agroindustria.

Se han ejecutado o ejecutan proyectos en todos los departamentos del país.

Destacan los departamentos de Junín, San Martín, Huancavelica, Puno, Piura, Lambayeque, Cajamarca, Lima, Loreto, Arequipa y Huanuco.

INCAGRO comprometió el 16% de sus recursos en los cinco departamentos más pobres (Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica y Puno), 3.4 millones de dólares.

Los proyectos cofinanciados por INCAGRO atienden a 68 cultivos diferentes, 27 crianzas incluyendo acuicultura, 18 productos de transformación o subproductos, y 8 especies forestales o de pasturas.

37 asociaciones de productores de Huancavelica conducen proyectos; 29 en Puno, 20 en Junín y 17 en Piura.

En Junín participan 16 cooperativas en los rubros de café y cacao.


Innovación en la Producción de Banano Orgánico de Piura

Martes, Agosto 12th, 2008

Por Fidel Torres Guevara[1]

La producción de banano en la costa de Piura pasó de ser un producto marginal tradicionalmente cultivado por pequeños productores y de baja rentabilidad, a un producto altamente innovador orientado principalmente al mercado exterior. El cambio se debió no solo al cambio de la tecnología de producción concordante con los estándares de certificación orgánica de los principales países importadores como la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, sino también al continuo dinamismo que la incipiente industria del banano orgánico imprimió en el sector servicios, que facilitaron entre el sector privado y público la producción de banano orgánico para mercados exigentes en calidad, responsabilidad social y gestión ambiental. Es de esta forma que la exportación de banano peruano de la costa de Piura y recientemente de Tumbes supera todas las expectativas mundiales sobre el crecimiento de las exportaciones, habiendo alcanzado un volumen de exportación mayor a los 80,000 TM por un valor de más de 45 millones de dólares en los últimos 12 meses, destacando la Unión Europea como los principales destinos de exportación de Piura.

La producción de banano de Piura se ha transformado de un producto de bajo valor en el mercado nacional y sujeto a fuertes especulaciones de precios principalmente a nivel de productor generado por estrategias débiles de información de mercados, pobre desarrollo del mercado a un producto de exportación con calidad garantizada premiado con incentivos a la inocuidad y al desarrollo de modelos de bienestar social.

La exportación de banano orgánico de Piura constituye un caso de innovación asociativa de los productores de pequeña escala, quienes articulados con agentes comerciales y proveedores de servicios han facilitado el cambio tecnológico de la producción y empaque del banano, y el establecimiento de un sistema de control para certificación de grupos de productores como sistema de vigilancia para el cumplimiento de las normas técnicas que permitan cumplir con el estándar de calidad del producto exigida por el consumidor lo que implica un arreglo organizativo normado por el consenso de un gran número de pequeños productores (350 de APOQ) como SISTEMA para la innovación en la mejora del producto.

El precio del banano en los años previos al inicio de la exportación fluctuaba entre 0.01 y 0.02 soles por unidad con fuerte tendencia a la incertidumbre sobre el comportamiento de la demanda, principalmente gobernada por los intermediarios locales y/o nacionales. Actualmente el mercado de exportación orgánico, al cual los productores se encuentran vinculados, tiene menos volatilidad de precios y en promedio venden el banano a 0.13 soles por unidad que permite a los productores organizados planificar la economía de la producción e instrumentar mecanismos de reinversión en tecnología para mejorar sus estándares y la competitividad del banano.

Este proceso tuvo básicamente dos aspectos mutuamente complementarios que se retroalimentan:

  1. El encuentro entre una organización de pequeños productores como APOQ con capacidad de invertir en tecnología y oferentes tecnológicos competentes en la comunicación tecnológica requerida y la gestión para una ventajosa articulación comercial.
  2. La capacidad de consenso de APOQ para la instalación de sistema de control interno como arreglo organizativo que demanda del uso intensivo de coordinación social para la correcta implementación de un tecnología que permite lograr estándares de calidad exigidos para superar la variabilidad que se genera cuando un bien es producido por numerosas pequeñas unidades productivas.

Esta innovación se consolida y juega un rol importante en la economía regional por el proceso de concertación para impulsar el negocio por los actores involucrados del sector privado y público, como la empresa privada de exportación BIOCOSTA en la transferencia de conocimiento, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) en el monitoreo de la certificación y el Ministerio de Agricultura en la promoción del negocio. Actores que representan los primeros componentes de un sistema de innovación regional agraria.


[1] Jefe de la Unidad Descentralizada II- Sede Trujillo

Cacao en Tumbes: una innovación agraria que empieza a rendir sus frutos comprobando la importancia de la trilogía Territorio – Innovación-Competitividad

Martes, Agosto 12th, 2008

Por Juan José Cruzado Núñez [1]

Tumbes, una región en donde los cultivos predominantes son el arroz y el banano, se ha convertido desde el año 2005 en una región con excepcionales características para la producción de cacao orgánico de aroma con fines de exportación. La producción no solo supera estándares de productividad sino también es una alternativa que está mejorando considerablemente los ingresos de los productores de pequeña escala de los valles de Zarumilla y Aguas Verdes, así como desarrolla capacidades de gerencia para vincularlos a mercados competitivos de Europa y Estados Unidos.

INCAGRO, un Programa del Ministerio de Agricultura, financió los proyectos, “Mejoramiento de la Gestión Productiva Organizativa y Comercial de la Actividad Cacaotera en el ARPROCAT – Tumbes” y “Mejoramiento de la oferta de cacao orgánico a través de la formulación óptima de abonamiento orgánico en la asociación cacao – banano, en el distrito de Aguas Verdes – Tumbes”. El primero de ellos para promover la extensión agraria; y el segundo para incentivar la investigación aplicada para mejorar la competitividad.

Ambos proyectos fueron ejecutados por el Programa Integral para el Desarrollo del Café (PIDECAFE) y benefició a la Asociación Regional de Productores de Cacao de Tumbes (ARPROCAT) contando con el apoyo local del Gobierno Regional de Tumbes y la Municipalidad Distrital de Aguas Verdes para la ejecución de sus actividades. Con ambos proyectos, se buscó mejorar la tecnología del cultivo, cosecha y postcosecha de cacao orgánico de alta calidad, elevar las capacidades gerenciales y comerciales de la ARPROCAT y vincularlos a mercados que demandan cacao de alta calidad.

El fortalecimiento de las capacidades de los productores en respuesta a las oportunidades comerciales fueron promovidos por ambos proyectos debido a su intervención a nivel tecnológico (cultivo, cosecha y post cosecha) y a nivel de arreglo institucional (grado de organización), lo cual fortaleció a los productores asociados para posicionarlos a otro nivel de competitividad en los mercados exteriores exigentes de productos de calidad. Estas acciones fueron promovidas por los gobiernos regionales y locales.

Como resultado de la implementación de estos proyectos innovadores, Tumbes -desde el año 2005- ha logrado exportar 46 TN de cacao de los cuales 10 corresponden a cacao orgánico y el resto a cacao en proceso de transición. El cambio de la relación oferta-demanda provocado por el redireccionamiento de la producción local de cacao para el mercado exterior, incidió a que el productor reciba entre 7.86 a 8.40 soles por kilogramo de cacao comparado a 2.50 soles que tradicionalmente recibía por  la venta a los comerciantes locales. Con la ejecución de ambos subproyectos se logró certificar 140 has de cacao en asociación con banano para el mercado creciente de productos orgánicos.

La reciente visita a Tumbes del Dr. José Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO, coincidió con la del representante de la compañía americana TCHO, una de las mayores importadoras de cacao de Estados Unidos. Ambos funcionarios mostraron satisfacción por la calidad del cacao de Tumbes y se interesaron por mejorar el apoyo a los productores organizados y formalizar contratos de compra con la ARPROCAT, a fin de asegurar la oferta de cacao de calidad por un volumen de 13 toneladas para el presente año productivo, señalando que la demanda de la empresa se duplicaría en el 2009 y en base a la seriedad del negocio la oferta del cacao de calidad de Tumbes será absorbida por TCHO.

Estas innovaciones en el cultivo de cacao que han generado la mejora de la competitividad de los productores de cacao de Tumbes, han tenido un fuerte aliado en los gobiernos locales y regionales, como lo es el caso de la Municipalidad Distrital de Aguas Verdes, que colabora en el cofinanciamiento de las iniciativas innovadoras de los productores de cacao. Asimismo, el Gobierno Regional de Tumbes, que es un socio importante facilitando la infraestructura necesaria para la implementación de plantas de acopio de cacao y promueve la implementación del Sistema Regional de Innovación Agraria, a través de la firma de convenios con INCAGRO.



[1] Jefe de la Unidad Descentralizada I de INCAGRO

Innovación en el Procesamiento de Azúcar en la Sierra de Piura

Lunes, Agosto 11th, 2008

Por Fidel Torres Guevara[1]

La producción de azúcar en la sierra de Piura se convirtió de ser un producto marginal y de muy bajo valor en los mercados locales, a un producto tecnológicamente mejorado en su calidad como materia prima, en su procesamiento y presentación para convertirse en un producto de exportación en los mercados de Europa.

La producción de azúcar ecológica que hoy día es exportada por CEPICAFE representa un caso de elección de una alternativa tecnológica en el proceso de transformación de la caña de azúcar: el cocimiento de los jugos a partir de una experimentación de validación de una tecnología exitosa en las montañas de Colombia y Ecuador para la producción de “panela” (jugo de caña cristalizado) adaptable en ambientes similares a la sierra o montañas tropicales cálidas del norte peruano en el departamento de Piura, distrito Montero, ubicado a 1,060 msnm. Para ello, se constituyó una alianza entre una ONG (Programa de Investigación y Desarrollo del Café) y 100 familias campesinas de dos organizaciones productoras de caña de azúcar, pertenecientes a la Central Piurana de Cafetaleros (CEPICAFE).

Ante la ineficiencia productiva y baja calidad de la “panela” obtenida con la tecnología ancestral de la zona; el propósito de la investigación adaptativa se centró en discriminar y validar el mejor sistema de hornillas entre tres modelos disponibles para la producción de “panela” granulada y “panela” saborizada para su comercialización dirigida al mercado de “comercio justo”. La investigación que duró dos años consistió en: 1) validar la eficiencia térmica de un tipo de horno para optimizar la eficacia y eficiencia de la elaboración de panela, bajo el manejo estandarizado de parámetros de diseño y operación de los hornos; 2) Validar la tecnología de elaboración de panela granulada en la obtención de dos productos como panela granulada y panela sólida saborizada, con insumos naturales locales.

Las organizaciones de las familias participantes en esta investigación invirtieron tiempo y dinero en efectivo en las pruebas de mejora de las hornillas. Invirtieron el 30% del costo del asesoramiento y de la infraestructura, lo que significó mirar con “ojos de inversión” este riesgo que debía generar ingresos y fuente de trabajo.

Como resultado lograron optimizar en 200% la eficiencia térmica con la hornilla que modificaron y obtuvieron dos tipos de panela en el mercado, con una producción promedio por año y por organización de 40 ton de panela c/u apta para su comercialización a los mercados justos de Italia y Francia. La actividad cañera antes de la investigación era antieconómica y las parcelas de caña de azúcar venían siendo remplazados por pasturas. Actualmente ha generado en el Distrito de Montero 22 500 jornales /ha de caña procesada/año lo que significa un promedio de 62 jornales diarios/ha cuya renumeración va de los S/.12 a S/.20 según puesto de trabajo, observándose mejoras en la familias campesinas. Al inicio de la investigación, el área de caña de azúcar 63.62 ha y en Diciembre del 2004 se terminó aproximadamente con 125.26 ha. Actualmente las familias cubren el 100% los costos de mantenimiento y los nuevos puestos de trabajos originados.

La asociatividad basada en tradiciones de organización comunal fue factor fundamental para la asunción y respeto de los acuerdos comprometidos para lograr los estándares técnicos, volúmenes de producción y calidad exigidos por el mercado destino, disminuyendo la heterogeneidad consecuente de la diversidad de condiciones de la pequeña producción. Ello permitió también bajar los costos del uso de la tecnología adaptada, pues de lo contrario, la dispersión de las parcelas elevaba significativamente el costo de producción.

También se ha logrado obtener el registro sanitario conforme lo solicita DIGESA ha firmar un compromiso con los compradores de implementación del HACCP y además; especializar productores jóvenes e hijos de productores que han adquirido la competencia de personal especializado en el manejo de Hornillas.

Este proceso tuvo básicamente tres aspectos mutuamente complementarios que se retroalimentan:

1. La capacidad del oferente tecnológico (PIDECAFE) para identificar opciones tecnológicas de mejora productiva y procesamiento del azúcar basadas en experiencias exitosas en ambientes similares a los de la Sierra de Piura y la capacidad de riesgo de la organización de productores (CEPICAFE) para asumir el riesgo que implica toda investigación.
2. La correcta identificación del mercado destino de los resultados de la experimentación de la tecnología en adaptación.
3. El nuevo arreglo organizativo de Control Interno que garantiza el estándar de calidad del producto exigido por el consumidor a través del autocontrol estricto de las pequeñas unidades productivas en la implementación de los procedimientos tecnológicos a partir de Normas Técnicas cumplidas por todos los productores, lo que permite superar la variabilidad natural que se registra en un producto proveniente de diferentes unidades productivas. Esto representa la base de la eficiencia de este tipo de asociatividad para competir exitosamente en el mercado.

Esta innovación se ha consolidado en su contribución a la economía local y regional por la exportación anual de 650 TM con un valor de $US 650,000, por el proceso de concertación para la viabilidad del negocio que involucra a sectores públicos clave como el Gobierno local de MONTERO, la Dirección General de Sanidad (DIGESA) en el proceso de certificación inocuidad del producto procesado y al Ministerio de Agricultura en la promoción del negocio. Conformando los primeros componentes de la institucionalidad de esta cadena productiva y agregándose como actores del sistema regional de innovación en formación.


[1] Jefe de la Unidad Descentralizada II- Sede Trujillo

Manual de Procedimientos en Buenas Prácticas Agrícolas para el valle de Cañete

Jueves, Agosto 7th, 2008

Manual de Procedimientos en BPA para el valle de Cañete

Autor: Valentín Palacios Zevallos

Instituto Rural Valle Grande

Esta publicación ha sido financiada por el Proyecto INCAGRO como parte del subproyecto “Implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas en el valle de Cañete” ejecutado por el Instituto Rural Valle Grande.

La calidad de los alimentos asociada a los procesos de certificación de origen y de calidad

Viernes, Agosto 1st, 2008

por José R. Benites y Mariel Sifuentes[1]

Introducción

En la actual economía globalizada, la calidad de los productos y de los servicios constituye un requisito indispensable que define su aceptación en los mercados. Ello se manifiesta de forma tal que en los próximos años difícilmente una empresa pueda colocar sus productos sin haberlos certificado de acuerdo a normas reconocidas de Control de Calidad o sin estar articulado dentro de un sistema internacionalmente legitimado de calidad y diferenciación de productos.

Por eso quienes compran productos peruanos en los mercados externos, exigen garantías del cumplimiento de prácticas modernas de producción, industrialización y control de la calidad.

¿A qué se debe esto?

La realidad nos muestra que la calidad de los alimentos es la principal preocupación para los consumidores y clientes, ya que estos buscan cada vez una mayor información sobre los alimentos que adquieren, y por consiguiente, cobran mayor relevancia su naturaleza, origen, sistemas y procesos de producción, tradiciones productivas y culinarias, carácter artesanal y el respaldo de sus características específicas.

Por ello, es de gran importancia la puesta en marcha de un sistema de calidad que garantice la seguridad del producto final, ya que los consumidores actuales son selectivos al momento de elegir, y cuando se les ofrecen garantías de que los alimentos cumplen con las características y exigencias demandadas, privilegian la adquisición de los productos que cuentan con avales públicos y/o privados de las características mencionadas. La designación de productos agroalimentarios con el nombre de su lugar de producción, en la distribución y venta es una práctica tan antigua como la existencia de los mercados en los que se producían tales transacciones.

Al hacerlo, se les confiere un valor especial o un mérito particular, reconociéndose implícitamente, la fuerte unión entre el medio natural, a través de factores como suelo, geografía, topografía, clima y cultivos, y el hombre y sus particularidades históricas y culturales expresadas en métodos de producción y transformación, que en su conjunto conforman las características propias y la calidad de los productos.

La diferenciación de la calidad de los productos agrícolas y alimentarios es una oportunidad para los productores de agregar valor y encontrar nuevos nichos de mercado para responder a demandas de consumidores que valorizan esos atributos de los productos.

Una de las formas de diferenciación se apoya en las características asociadas con el origen de los productos –recursos naturales como los genéticos, saberes locales, tradiciones- que le dan una reputación y un reconocimiento en los mercados, los cuales pueden ser valorizados y protegidos mediante un sello de calidad vinculada al origen, como la Indicación Geográfica (IG).

Esos procesos, vistos como estrategias de articulación a los mercados y de creación de empleos en el sector rural, pueden contribuir a evitar la migración rural y a preservar recursos locales y la biodiversidad.

A nivel local, se pueden observar impactos a nivel económico (nuevos mercados, poder de negociación, mejor precio, mejores oportunidades de desarrollo), social (refuerza la autoestima de los productores, la preservación de tradiciones, el mantenimiento de la población en zonas marginalizadas, la generación de empleo, la presencia de los productores organizados) y ambiental (contribución a la conservación y valorización de las razas o variedades locales de cultivos, la toma de conciencia del uso sostenible de los recursos, el manejo adecuado del riego, la selección de semillas, el uso de fertilizantes y la aplicación de mejores prácticas culturales).

Al mismo tiempo hay que considerar los retos que significa el abordar el proceso para su reconocimiento, el real efecto de los mismos en las organizaciones y las comunidades y los factores que hay que manejar para contribuir por su intermedio al logro de objetivos de desarrollo.

Orígenes y procedencias

La relación existente entre el origen y la calidad de algunos productos se ha desarrollado en el transcurso del tiempo, a partir del descubrimiento de compradores y comerciantes de que ciertos productos de zonas identificables reunían cualidades particulares, por lo que comenzaron a denominarlos por el nombre geográfico de su procedencia.

La diferenciación de productos mediante una Identificación Geográfica de Procedencia (IGP) y/o una Denominación de Origen (DO), abren un nuevo abanico de oportunidades a estos mercados, debido a que estos productos se caracterizan por sus propios atributos, como por los sistemas de producción y control de calidad, utilizados en su obtención.

Las IGP son las que identifican un producto como originario de un miembro, o de una región o localidad de ese territorio, cuando determinada calidad, reputación u otra característica del producto sea imputable fundamentalmente a su origen geográfico.

Las DO son las denominaciones geográficas de un país, de una región o de una localidad que sirva para designar un producto originario del mismo cuya calidad, popularidad u otras características se deban exclusivamente al medio geográfico en el cual se produce, comprendidos los factores naturales y humanos.
Existen numerosos ejemplos internacionales de indicaciones geográficas exitosas, como por ejemplo “Toscana” para el aceite de oliva producido en esa región italiana y “Roquefort” para una variedad de queso de esa región francesa. En nuestro país, las experiencias exitosas están vinculadas a la denominación origen del Pisco la cual identifica al destilado de uva nacional producido en la localidad homónima ubicada en la Región Ica, denominaciones de origen “Maíz blanco gigante del Cusco”, que muestran la potencialidad de los alimentos peruanos en relación a las estrategias vinculadas a su terruño (tierra, tradición y cultura), otro caso específico no vinculado a alimentos pero que muestra las oportunidades de mercado que nos ofrece este tipo de calificación es la denominación de origen de la “Cerámica de Chulucanas”.
Los alimentos artesanales, la gastronomía gourmet, los clubes de vinos, las boutiques de vinos y quesos, son otras múltiples formas de brindar un valor adicional a clientes y consumidores, para poder lograr una renta extra y/o una posición en el mercado.

El proceso de calificación depende de numerosas variables: i) tipo de producto; ii) mercado; iii) legislación; iv) instituciones administrativas; y v) organizaciones de productores. No se trata de establecer una moda, sino de reunir condiciones mínimas para iniciar un proceso de calificación.

Una denominación de origen debe demostrar una relación directa entre calidad de producto y calidad de materia prima producida en el lugar. Existen productos con identidad territorial, elaborados a partir de productos provenientes de otras zonas de producción. En ese caso es más apropiado encaminarse hacia un IGP.

Las ventajas de diferenciar un producto

Las ventajas son:
1. Se crea valor localmente ya que:
• Incrementa la producción y crea empleos.
• Permite obtener precios ventajosos para sus productos en cuanto a métodos y
calidad.
• Los productos se ven recompensados en sus esfuerzos por mantener su calidad.
• Permite asegurar precios superiores respecto a los productos estándares gracias a
la tipicidad de los mismos.
2. Permite mantener y desarrollar actividades en distintas zonas:
• Alientan la diversificación de la producción y la preservación de la biodiversidad de las habilidades locales y de los recursos humanos.
• Impacto positivo en el turismo, por ejemplo, mediante Rutas Económicas o Rutas Turísticas como por ejemplo, ruta de vino, café, del queso.
3. Al estar protegidas ambas categorías legalmente, se impide y se sanciona el mal uso en los productos que no sean originarios de las zonas de que se trate. Se protege así al consumidor contra las prácticas engañosas.
4. La elección de los productos peruanos por parte de los consumidores, es natural teniendo en cuenta las riquezas geográficas y climáticas del Perú.

¿Cuál es la situación en el Perú?

El Perú posee numerosos productos tradicionales con fuerte identidad territorial. Algunos tienen un sello de calidad vinculada al origen, otros están en un proceso de calificación para obtener ese reconocimiento, otros no han logrado alcanzarlo por diversos factores. Esos sellos representan un potencial para añadir valor en el producto y preservar y promover el territorio y su patrimonio.
En el Perú las denominaciones de origen están reguladas por el DL 823 Ley de Propiedad Industrial, la cual en su artículo 219 señala: “Se entenderá por denominación de origen, aquella que utilice el nombre de una región o un lugar geográfico del país que sirva para designar un producto originario del mismo y cuya calidad o características se deben exclusiva o esencialmente a los factores naturales y humanos del lugar”.
El procedimiento para la obtención de una denominación de origen de acuerdo al artículo 223 del DL823, INDECOPI puede otorgar la denominación de origen de oficio o a petición de quienes demuestren tener legítimo interés entendiéndose por tales a las personas naturales o jurídicas que directamente se dediquen a la extracción, producción o elaboración del o los productos que se pretenda amparar con ella.
Protección que también puede ser solicitada por las autoridades estatales, departamentales, provinciales o municipales, cuando se trate de denominaciones de origen de sus respectivas circunscripciones.
La Ley establece que la solicitud de declaración de protección de una denominación de origen, se debe presentar por escrito ante la oficina competente de INDECOPI, incluyendo en el expediente:
• Los elementos que prueben que el producto es originario de la zona geográfica, lo que se logra mediante un estudio histórico que demuestre los antecedentes del producto en la zona.
• La descripción del método de obtención del producto.
• Los factores que muestren el vínculo con el medio u origen geográfico, que se acreditan mediante un estudio sobre el medio natural en el cual se desarrolla el producto.
Una vez admitida la solicitud INDECOPI tiene un plazo de treinta días hábiles para verificar si cumple con los requisitos previstos en la Ley, tras lo cual indica al solicitante que, antes de tres meses, publique la solicitud en el Diario Oficial El Peruano y en otro medio de circulación nacional, para la posible presentación de observaciones en un plazo de treinta días hábiles, la solicitud es aprobada.
El registro y la protección obtenida tienen validez en el Perú y en todos los países miembros de la Comunidad Andina.
La denominación de origen puede ser usada por todas aquellas personas que hayan sido autorizadas para tal fin por INDECOPI, para lo cual deben acreditar que se dedican directamente a la extracción, producción y elaboración de los productos, y que realizan dicha actividad dentro de la zona geográfica protegida.
Hay que considerar también que el desarrollo de sellos de calidad vinculada al origen es bastante reciente en Perú y que a la aplicación de las normativas le falta estar acompañada de instrumentos de política que promuevan su aplicación y que la relacionen con procesos de desarrollo rural. Se entiende que el proceso está en construcción.

Dentro de ese contexto se identifica a un sector privado interesado en aplicar estos enfoques y estrategia, pero que tiene debilidades para desempeñar papeles claves como proponer y negociar reglas de uso de esas indicaciones geográficas, en cuanto a delimitación de áreas y al establecimiento de pliegos de condiciones y a un sector público, también con limitaciones –conocimientos, experiencias y recursos financieros- en particular al nivel de los gobiernos locales.

Administración y manejo de sellos de calidad

En la etapa de administración y manejo del sello con frecuencia se observa que los actores locales carecen de una organización apropiada para este propósito, debido principalmente a la limitada apropiación que se logra en la etapa de documentación y gestión de la solicitud y a la falta de referencias y reglas al nivel institucional, en particular en relación con un sistema de control y certificación. Otro elemento puesto de relieve en ese sentido, es la necesidad de apropiación por los productores locales del proceso que está a menudo propuesto e implementado al inicio con fuerte ayuda de actores externos.

En otro contexto, el análisis de la larga experiencia de Europa en esta temática permite visualizar la complejidad del mismo. De un lado, el número grande de indicaciones geográficas de procedencia (IGP) existente da una idea de las esperanzas de las empresas en relación con las potencialidades de estos sellos de calidad, mientras el muy bajo nivel de su uso real, revela las dificultades en su gestión entre otros factores porque el nombre protegido se vuelve un “bien colectivo” que necesita ser manejado y regulado para ofrecer garantías a los consumidores y para construir o mantener una reputación para el producto, así como para garantizar una competencia leal entre las empresas que lo utilizan.

Las limitaciones regionales identificadas por actores que están directamente involucrados con esta dinámica, tanto a nivel de lo local, como de lo nacional. Sin embargo, en el Perú existen muestras claras de lo importante que es el cambio de actitud y la adopción de sellos de calidad, como en el caso de la industria de espárragos, que viene aplicando normas de calidad que permiten obtener productos con calidad satisfactoria, demostrada por la permanente demanda internacional. El espárrago se procesa en plantas con adecuada infraestructura y se exporta con la más alta calidad para los mercados más exigentes. Existe una marcada responsabilidad para asegurar la inocuidad y la calidad de los productos, que cuenta con apoyo del Estado, cuyo objetivo es establecer la aplicación del sistema HACCP en la industria alimentaria nacional.

La experiencia exitosa en la industria esparraguera se viene trasladando hacia otros productos como la alcachofa y el pimiento piquillo, aprovechando la capacidad instalada de la agroindustria. En el 2003 estos productos habrían llegado a generar más de 2,400 empleos en el campo. Una proyección del Instituto Peruano de Espárragos y Hortalizas (IPEH) estimó para el 2004 la generación de aproximadamente 10 mil nuevos puestos de trabajo.

La incorporación de la responsabilidad social empresarial en las estrategias de negocio de las empresas constituye un elemento importante de agregación de valor social y como blindaje a barreras emergentes al comercio, contribuyendo al desarrollo de la industria, al aumento de los ingresos y al beneficio general de la sociedad.

Actualmente, la agroindustria del espárrago cuenta con una importante capacidad de adecuación a las diversas normas exigidas en el comercio, ya que está sustentada en el enfoque preventivo del sistema HACCP y de las buenas prácticas agrícolas y de manufactura, bases fundadas en la aplicación de los requerimientos mínimos dispuestos en las normas técnicas y las regulaciones vigentes. Características que proporcionan un marco de eficiencia para su desarrollo sostenible, entendido como un desarrollo económicamente viable, respetuoso del ambiente y socialmente justo.

Inocuidad y Calidad

Esta es una de las preocupaciones centrales de la política de promoción de exportaciones por cuanto su éxito dependerá de la inocuidad y la calidad de los productos alimenticios, estableciendo el marco de los programas de apoyo brindado por PROMPEX al sector agroexportador, a través de los cuales se promueve la normalización de los productos y se brinda apoyo para implantar en las empresas exportadores las buenas prácticas agrícolas y de manufactura, los sistemas HACCP e ISO 9000, así como los principios de responsabilidad social.

Por su parte el Ministerio de Agricultura, ha emprendido acciones en relación con los aspectos de sanidad vegetal y las prácticas agrícolas, el Ministerio de Salud, en cuanto a la vigilancia y el control de la producción a nivel de empacadoras y procesadoras. Elementos que concurren en el compromiso del sector productivo, responsable directo de la inocuidad alimentaria, construyendo un sistema de enfoque global para la atención de la inocuidad y la calidad de productos que se vienen estableciendo con relativo éxito en el país.

Las normas establecen los estándares de calidad

Las normas establecen los estándares de calidad y son:

BPM -Buenas Prácticas de Manufactura – Norma IRAM 14102

Se basan en procesos y procedimientos que controlan las condiciones operacionales dentro de un establecimiento. Estas juegan un papel muy importante para facilitar la producción de alimentos inocuos.

BPA- Buenas Prácticas Agrícolas – Normativa EUREP-GAP

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) promueven la conservación y promoción del medio ambiente con producciones rentables y de calidad aceptable, manteniendo, además, la seguridad alimentaria requerida para un producto de consumo humano.

Esto se logra mediante un manejo adecuado en todas las fases de la producción, desde la selección del terreno, la siembra, el desarrollo del cultivo, la cosecha, el empaque y el transporte hasta la venta al consumidor final.

HACCP -Análisis de Peligros y de Puntos Críticos de Control- Norma IRAM 14104

El Sistema de Análisis de Peligros y de Puntos de Control Críticos (HACCP) no es más que un sistema de control de la calidad de los alimentos que garantiza un planteamiento científico, racional y sistemático para la identificación, la valoración y el control de los peligros de tipo microbiológico, químico o físico.

La aplicación de las normas HACCP es compatible con la aplicación de sistemas de gestión de la calidad como la serie ISO 9000. La norma ISO 9001:2000 aplica un enfoque basado en procesos dirigido a la identificación de todos los procesos necesarios en la realización del producto; la interacción de los procesos; el énfasis del control continuo de estos y sus mejora continúa a través del seguimiento y la medición de la satisfacción del cliente y de una mayor eficiencia organizativa.

Norma IRAM – ISO 9001- Sistema de Gestión de la calidad

Establece los requisitos mínimos de un SGC para asegurar la conformidad de los productos o servicios, la mejora continua de la eficacia y el aumento de la satisfacción del cliente.

Norma IRAM – ISO 22000- Sistema de Gestión de Inocuidad Alimentaria (SGIA)

Esta norma se fundamenta en establecer una comunicación fluida, interactiva y permanente entre todos los eslabones de la cadena alimentaría, realizar una gestión eficiente del SGIA implementado, hacer un control eficaz de los procesos de producción de los alimentos, aplicar íntegramente los principios del HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), implementar y aplicar los que la norma denomina programas de prerrequisitos como son POES, BPM, BPA, entre los más conocidos.

Las ventajas de implementar estas normas son:
• Reducción en el número y alcance de las auditorias realizada por los clientes.
• Uso del proceso de evaluación como una herramienta para mejorar las operaciones.
• Uso de la certificación como un elemento de marketing para demostrar el compromiso de
• la empresa con la calidad. Acceso a ciertos mercados que requieren sistemas de calidad
• certificados.
• Mejora la eficiencia global de la empresa (más si se lo integra con otros sistemas de
• gestión). Mayor fluidez en el desarrollo de los procesos del negocio.
• Importante mejora en aspectos de orden y limpieza.
• Aumento de la motivación del personal (especialmente en los procesos de certificación).
• Mejora en el nivel de satisfacción de los clientes.
• Disminución de los costos por la no calidad de productos/ servicios ofrecidos.
• Disminución de reclamos/quejas por problemas en la prestación de servicios.
• Mejora en el cumplimiento de los plazos de entrega comprometidos.
• Importante posicionamiento de la empresa en el sector/área de actividad.

La política de protección de las indicaciones geográficas y las políticas e instrumentos de desarrollo rural

La necesidad de articular la política de protección de las indicaciones geográficas y las políticas e instrumentos de desarrollo rural y en ese marco:

• Diseñar y aplicar programas orientados a suplir el déficit existente en las capacidades técnicas necesarias para sustentar la solicitud de una IGP y animar o acompañar el proceso local, así como de recursos para su financiación.
• La necesidad de fortalecer las capacidades nacionales y locales en los procesos de definición de las reglas de juego para la implementación y la gestión de esos sellos, de manera que el proceso de definición del producto (pliego de condiciones, delimitación del área) contribuya a mejorar las condiciones de vida de los habitantes y los productores, en particular los pequeños y a preservar los recursos locales y su diversidad.
• Favorecer la identificación y el desarrollo de procesos mediante la elaboración de un inventario de los potenciales productos que podrían aplicar esta herramienta para apoyar, en particular a los pequeños productores en zonas marginalizadas, donde no se conoce siempre ese medio de valorización de producto. Con esa visión, se recomienda priorizar los productos con mercados ya existentes, en particular a los asociados al turismo, tanto nacional como internacional y a los mercados de nostalgia.
• Emprender actividades de investigación para conocer mejor estos procesos y así retroalimentar a los que están construcción, así como facilitar los intercambios de experiencias, para lo cual sería recomendable contar con un mecanismo de coordinación y facilitador de esos relacionamientos, como por ejemplo una Red Regional de instituciones relacionadas con sellos de calidad y las IGPs.

Conclusiones

Es necesario apreciar y desarrollar la amplia variedad de alimentos que produce el Perú, con su autenticidad y originalidad propias vinculadas a circunstancias sociales, culturales y naturales.

Actualmente los alimentos peruanos son valorados y requeridos por clientes y consumidores, y la identificación y posicionamiento de estos productos brinda amplias posibilidades para relacionar sus atributos con una identidad propia y particular en el mundo, potenciando así sus oportunidades comerciales.

Para ello es necesario tener presente que llevar adelante una diferenciación exitosa y tener presencia real en los mercados, exige tomar en cuenta tres estrategias indispensables: cercanía con el cliente (conocerlo y responder a sus necesidades), excelencia operacional (proporcionar productos-servicios confiables, de fácil disponibilidad, a precios competitivos) y liderazgo (ofrecer prestaciones innovadoras, más útiles, y que superen a la competencia).

Es importante desarrollar un mercadeo apropiado para los productos territoriales incorporándoles, signos de identidad (lugar de producción, el paisaje, la historia del producto, el idioma, el oficio de los productores) que puedan ser fácilmente identificables por los consumidores.

La realización de campañas de degustación, de visitas a los lugares de producción permite al consumidor asociar los signos de identidad con la calidad del producto y con los procesos de elaboración.

Por otro lado, es preciso recordar que el funcionamiento sustentable de las estrategias expuestas requiere mercados transparentes, cuyo funcionamiento sea auditado eficientemente por los organismos competentes.

Hoy más que nunca, el éxito no es para los que piensan que pueden hacer algo, sino para quienes lo hacen. Cada empresa, cada región, cada cadena o sistema agroalimentario deben saber descubrir esos valores únicos que les posibilitan desarrollar estrategias exitosas a la hora de lograr la satisfacción de clientes y consumidores.


[1] Director Ejecutivo de INCAGRO y Especialista en Medio Ambiente y Manejo de Recursos Naturales, respectivamente