Conociendo la fisiología reproductiva de los camélidos
Viernes, Junio 27th, 2008(Jueves 19 de Junio 2008)
En el distrito de Santa Lucía, Provincia de Lampa, se encuentran la antigua carretera afirmada y la moderna
asfaltada que une los departamentos de Arequipa y Puno. Remontando unos 30 kms de la antigua carretera se alcanza la laguna de Sacacacha. Dominando la laguna se aprecia un conjunto de edificaciones que conforman el Centro de Investigación y Producción Quimsachata del INIA situada a 4200 msnm. Antes en ese lugar funcionó la administración central de la CAP Gigante. El nombre no era broma, se trataba de la empresa agraria creada por la reforma agraria de mayor extensión del país con 240 mil hectáreas cuyos dominios alcanzaban a tres departamentos (Puno, Cusco y Arequipa). Esta empresa fue formada juntando varias haciendas ganaderas en la época de furor asociativo del gobierno de Velasco. Sobrevivió hasta la década de los 80 con el mayor rebaño de camélidos del país. En 1987 se dispuso la reestructuración de las empresas asociativas de Puno y los terrenos de la CAP fueron adjudicados a sus trabajadores que formaron comunidades campesinas y a otras comunidades vecinas que reivindicaban parte de sus tierras.
Del extenso territorio del Gigante, 6,280 hectáreas de pastos muy pobres fueron retenidas por el Ministerio de Agricultura y a finales de los años 90 fueron transferidos a la Estación Experimental Agraria Illpa de Puno. Para entonces el mejor ganado había sido dispersado, vendido cuando no había sido sacado o empleado como alimento. El 98 el Dr. Teodosio Huanca Huamaní un apasionado de los camélidos, tomó las riendas del Centro y formó un equipo de investigadores, médicos veterinarios, que han convertido a Quimsachata en el más importante banco de germoplasma de camélidos y un centro de aprendizaje y referencia para muchos de los investigadores que son muchos en estos garbosos animales andinos.
Acompañan al Dr. Huanca durante nuestra visita los veterinarios Rómulo Sapana experto en reproducción y manejo, Oscar Cárdenas en sanidad, Mario Gonzáles en nutrición y Norberto Apaza en mejoramiento genético, todos formados por la Universidad Nacional del Altiplano. Este equipo se ha asociado con el Dr. Wilfredo Huanca del Laboratorio de Reproducción Animal de la Facultad de Medicina Veterinaria, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Los Drs. Wilfredo y Teodosio comparten apellidos e intereses científicos pero no están vinculados familiarmente. Ellos son los pilares del proyecto “Aplicación de biotecnologías reproductivas como herramientas para mejorar la productividad de alpacas y llamas” cofinanciado por INCAGRO.
El equipo de Quimsachata a través del financiamiento de sucesivos proyectos ha conseguido reunir un muestrario envidiable de los camélidos sudamericanos. Tiene 1700 alpacas y 18 tonalidades de color en las razas huacaya y suri, 1200 llamas, 30 vicuñas y 22 huanacos. También tienen pacovicuña que es el cruce entre la alpaca y la vicuña, y los huanacollama. Estos híbridos son fértiles lo que indica que comparten el mismo número de cromosomas.
Los Drs. Huanca han venido trabajando por años en la inseminación artificial con semen fresco de las alpacas para mejorar los rebaños de los campesinos. Recorremos las instalaciones del Centro y constatamos que éstas vienen siendo implementadas tanto en la parte de laboratorios, equipamiento de última generación, alojamiento para visitantes y pasantes, un auditorio y una capilla donde celebran la bajada de Reyes en Enero. Por cierto también cuenta con corrales y bretes para el ganado que está separado. Se han confeccionado unos maniquíes de alpacas hembras empleando fibras de varios colores que emplean para engañar a los machos y obtener su semen.
En uno de los laboratorios dos universitarios hacen mediciones de la fibra de alpaca. El Dr. Huanca nos advierte que la medida importante de la fibra con fines de selección de los animales es al primer año y antes de la primera esquila. Los alumnos anotan sus observaciones y procesan los datos observados de la muestra obtenida de distintas partes de un animal.
El proyecto busca reemplazar la inseminación por la transferencia de embriones. Las alpacas tienen una cría máximo por año y entre 3 a 5 en toda su vida reproductiva. Si se quiere fijar los atributos de una hembra se requiere de varias generaciones para alcanzar una masa crítica. La opción del proyecto es estimular la superestimulación ovárica- Así se han obtenido aumentos en el número de óvulos alcanzando 14 folículos de los cuales se obtienen hasta 8 embriones viables que son transplantados a alpacas de escaso valor que se prestan como vientres de alquiler. Al final se obtiene en un solo año 5 a 6 crías con las características de los progenitores.
Los investigadores han estado probando las dosis de hormonas adecuadas para estimular la superovulación. Asimismo, los procedimientos para el manejo de los embriones y obtener el máximo de fertilidad. El Dr. Teodosio nos indica que aún el conocimiento de la fisiología reproductiva en alpacas y llamas es muy pobre. Los criadores tienden a culpar a las hembras pero la producción seminal de los machos es muy baja. Los registros que se efectúan en el Centro intentan describir mejor cómo funcionan y cómo se puede mejorar la eficiencia reproductiva de estos animales. La fertilidad promedio en los rebaños esta apenas en 60% y la natalidad por debajo del 50%. A esto debe sumarse las pérdidas de crías por lo que los rebaños crecen con extrema lentitud y no siempre son los mejores los que logran sobrevivir en condiciones naturales.
El proyecto ha logrado convocar la cooperación científica del Laboratorio de Citogenética Animal Aplicada y Molecular del Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba, el Departamento de Producción Animal de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República del Uruguay, el Laboratorio de Reproducción Animal del Colegio de Medicina Veterinaria de la. Universidad de Saskatchewan, Canadá y nuestra Universidad Nacional Agraria la Molina.
Hugo Wiener Fresco

