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INCAGRO: Visión y Nota Conceptual. Convirtiendo Ideas en Valor

Lunes, Noviembre 3rd, 2008

“Para sobrevivir en el entorno actual los productores agropecuarios han de optimizar sus resultados y conseguir valor. La única forma de conseguirlo es a través de la innovación. Innovar es convertir las ideas en valor. Las ideas las generan las personas”.

Han transcurrido casi ocho años desde que el gobierno peruano con apoyo del Banco Mundial inició el proyecto PIEA – INCAGRO del Ministerio de Agricultura que tiene como objetivo promover el establecimiento de un sistema moderno de ciencia, tecnología e innovación, descentralizado, plural, orientado por la demanda y liderado por el sector privado

Desde el 2001, INCAGRO ha compartido experiencias de innovación con miles de organizaciones de productores, entidades de investigación, organizaciones civiles del sector privado, organizaciones de profesionales y empresas exitosas en el país. Con estas alianzas INCAGRO ha realizado un cofinanciamiento del orden de 36 millones de dólares para dinamizar el sistema de innovación agraria en sectores pecuarios, agrícolas, piscícolas, silvopastoriles, forestales y otros que tienen que ver con las grandes limitaciones que aún existen para que el Perú se posicione no sólo como una potencia mundial productora de alimentos, sino también como una potencia agroexportadora con fortalezas competitivas.

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ENSAYO. Estaciones e investigación adaptativa

Viernes, Octubre 3rd, 2008

Otro interesante articulo del Ing. Jaime Miranda Sousa que comparte con los visitantes del portal de INCAGRO. No hay mejor forma de amar al Perú que conociéndolo mejor y Miranda precisa las diferencias que son base de nuestra singularidad y competitividad.

21 de Marzo, Septiembre, Junio y Diciembre

por Jaime Miranda Sousa (1)

INCAGRO-MINAG

FTA

En todo el planeta Tierra la noche y el día duran igual (doce horas) el 21 de marzo (primer día del otoño en el hemisferio sur –HS- y de la primavera en el hemisferio norte –HN) y el 21 de septiembre (primer día de primavera en el HS y del otoño en el HN). A estas dos fechas se les conoce como equinoccios de verano u otoño.

El 21 de junio empieza el invierno en el HS y el verano en el HN y el 21 de diciembre ocurre lo contrario. A estas dos fechas se les llama solsticios. El día más largo del año (o noche más corta) es el del solsticio de verano y el más corto el del solsticio de invierno.

La duración del día también depende de la distancia a la línea ecuatorial (latitud). Sobre ella (latitud 00°), durante todo el año, y no sólo en los equinoccios, los días duran igual que las noches y en el polo norte no hay noche durante el solsticio de verano ni día en el de invierno.

Cuadro 1. Duración del día en diferentes latitudes durante el solsticio de verano (documento que se adjunta a continuación en versión pdf).

En el solsticio de invierno las horas de día corresponden a las de noche y las de noche a las de día.

Cada hemisferio tiene tres zonas: la zona tropical/subtropical (entre latitud 00° y 23° 27´), zona templada (entre los 23° 27´ y 66° 33´) y zona polar (entre los 66° 33´ y 90°).

En las zonas tropicales todas las noches duran igual que los días. Además, existen sólo dos estaciones bien marcadas y por lo tanto, una agricultura de doce meses al año. En estas zonas, en la que no hay países ricos, se encuentra el Perú, Ecuador, parte de la India y casi todo Brasil entre otros países.

Las zonas templadas tienen cuatro estaciones bien marcadas. El frío invernal dificulta la agricultura y durante el verano los días son largos (lo contrario ocurre en el invierno). Todos los países ricos del mundo (Estados Unidos de América, Europa, China, Israel, etc.) están en la zona templada del norte y en la zona templada del sur están los países emergentes que venden a las naciones ricas del norte, cuando éstas se encuentran en invierno, los productos frescos que les es imposible cultivar debido a las inclemencias del tiempo. Aquí se encuentran Chile, Argentina, el sur del Brasil, Nueva Zelanda, Sudáfrica, la otra mitad de la India y otras naciones. Las zonas polares no tienen gran importancia agrícola.

La evolución creo tres tipos de plantas para adecuar el reino vegetal a la totalidad de  foto períodos (duración de la luz entre el inicio del crepúsculo matutino y la finalización del crepúsculo vespertino) que existen, ellos son:

a)      Plantas de días largos o alargándose. Son aquellas que su floración es estimulada por foto períodos mayores a doce horas o alargándose. Ellas son las que se siembran al final del invierno. Ej. cebada, trigo, avena, etc.

b)      Plantas de días cortos o acortándose. Son aquellas que su floración es inducida por foto períodos menores a doce horas o acortándose. Ellas se siembran en verano Ej. sorgo, maíz, soja, etc.

c)      Plantas indiferentes.  Son aquellas que su floración no está estimulada en forma sensible por la duración del día. Ej. tomate, girasol, etc.

Las plantas de días largos y cortos se adaptan a las zonas templadas (no equinocciales) y gran parte de las indiferentes a las zonas tropicales (equinocciales).

La costa y sierra del Perú son equinocciales con clima templado y no tropical (lo cual es un efecto de la Corriente de Humboldt y los Andes, que hacen que su clima se parezca más al de la zona templada que al de la zona tropical). Es decir que tienen un clima único, muy difícil de encontrar en la Tierra.

Si se siembra en el Perú la semilla de papa desarrollada en Europa y que allá produce 40 ton/ha rendirá incluso algo menos de lo que producen las semillas nacionales porque los países ricos (zona templada del norte) producen semillas para climas templados/no equinocciales y acá son necesarias semillas para clima templados/equinocciales.

Igual ocurre con las semillas producidas en países tropicales como Brasil e India porque ellas están genéticamente diseñadas para tener una producción óptima en climas tropicales/equinocciales y el Perú cuenta con climas templados/equinocciales.

Por ello si no producimos gran parte de nuestras semillas en el país nos tendríamos que contentar con semillas que no se adecuan 100% a nuestro clima equinoccial/templado. Es decir, que nuestra productividad dejaría mucho que desear, reduciendo la competitividad de nuestra agricultura y el bienestar de nuestros productores y sus familias.

Lima, 22 Ago 2007

(1) Ingeniero Agrónomo.

El proyecto INCAGRO del Ministerio de Agricultura agradece al Ing. Jaime Miranda Sousa por su contribución.

 

TENDENCIAS. Gastronomía lambayecana, motor del turismo y desarrollo regional

Viernes, Octubre 3rd, 2008

por Mariano Valderrama León

En esta última década se produce un verdadero “boom” de la gastronomía peruana. Este se manifiesta en varios ámbitos, comenzando por la gran cantidad de publicaciones editadas sobre la comida peruana. Es notable la expansión de los restaurantes y de los institutos que forman chefs u ofrecen la especialidad de gastronomía. En los medios de comunicación se evidencia una creciente presencia de la culinaria peruana: la televisión y la radio nos ofrecen una variedad de programas de cocina, los diarios ofertan encartes y enciclopedias masivos y encontramos prácticamente todos los días variedad de reportajes periodísticos sobre el tema. El interés de la gente por la comida en el Perú ha crecido y se asocia a una revaloración de la comida peruana. Son cada vez más los restaurantes y los chef que se vanaglorian de usar productos y de aplicar estilos de cocina peruanos.

También en el mundo ha ido ganando la cocina peruana en los últimos años un cierto reconocimiento internacional. Surge una nueva generación de promotores de la cocina peruana que se proyecta en términos empresariales impulsando nuevos sistemas de mercadeo, franquicias y cadenas. De hecho la culinaria peruana se ha impuesto en algunas capitales latinoamericanas como Santiago de Chile o San José de Costa Rica y comienza a irrumpir con fuerza en otras como México, Bogota, Caracas y Quito. En algunas ciudades de Estados Unidos y de España operan algunos restaurantes peruanos de nivel.

Sin embargo el proceso muestra también algunos límites evidentes. Pese a la inigualable personalidad, sazón y tradición de las comidas regionales (como la lambayecana y la norteña), el centralismo de nuestro país ha determinado que el desarrollo de la gastronomía en términos de escuelas de cocina, investigaciones y publicaciones se haya concentrado principalmente en Lima. Mientras que en la capital existen una treintena de escuelas de chef en el interior del país son aún escasas las instituciones de nivel dedicadas a formar cocineros, gestores de restaurante o asistentes de cocina.

Pese a que mucha de la riqueza de la comida peruana esta en sus variantes regionales, asociadas a un profundo legado histórico y a la biodiversidad del territorio y n nuestras universidades y centros de investigación de provincias es aún muy escaso el estudio y difusión de nuestras comidas regionales. En su mayor parte se agota en una rápida recopilación de recetas, sin llegar a profundizar el estudio de las técnicas de cocina, la evolución de las costumbres y estilos culinarios.

Pese al desarrollo del turismo en el Norte asociado a la puesta en valor de los monumentos arqueológicos como Huaca Rajada, Túcume, Sicán, Huaca de la Luna, y a la implementación o relanzamiento de museos como Sicán, Sipán, Brunning, Túcume, en los aviones, aeropuertos, agencias de viaje y hoteles hay ausencia de folletos, guías o publicaciones que orienten al turista que visita nuestro país sobre el patrimonio gastronómico norteño.

La cocina norteña cuenta con un merecido reconocimiento y dentro de ella destaca, gracias a su inigualable sazón y la diversidad de sus potajes, la comida lambayecana y hoy se produce una constelación de hechos que permiten condiciones excepcionales para que Lambayeque de un gran paso adelante y se ponga a la vanguardia de las cocinas regionales:

– Connotados chefs y gastrónomos han decidido visitar Lambayeque este próximo sábado 15 de septiembre de 2007 para rendir pleitesía a la cocina regional y promover sus virtudes. Ese día se realizará en Chiclayo un foro sobre gastronomía regional lambayecana que contará con la participación de destacados chefs como Gastón Acurio, Mirko Lauer, Bernardo Roca Rey, Javier Wong, Héctor Solís, Pedro Miguel Schiaffino, Toshiro Konishi, Pedro Solari, Humberto Sato, y Flavio Solórzano. Participaran también gastrónomos como Bernardo Roca Rey, Raúl Vargas, Isabel Álvarez y Mariano Valderrama, promotores del turismo gastronómico (Maria Rosa Arrarte) así como representantes de entidades públicas vinculadas al tema incluyendo a Mara Seminario (Gerente de Promperú) y José Luís Chicoma (asesor de la Ministra de Comercio y Turismo). El foro es organizado bajo el liderazgo del Gobierno Regional de Lambayeque con el apoyo del Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV) y con el concurso del Consejo Regional de Turismo (que agrupa restaurantes, hoteles, agencias de viaje, universidades, grupos ecológicos, museos y otras entidades vinculadas al turismo).

– Gastón Acurio y un notable grupo de chefs y gastrónomos están decididos a impulsar en Lambayeque con el apoyo del Gobierno Regional, MINCETUR, PROMPERÚ y de la empresa privada un centro piloto de formación en cocina regional en Lambayeque. de primer nivel que forme nuevos profesionales y que rescate la tradición culinaria de esa región, que es sin duda una de las más ricas del país. La idea es que se trate de un centro que permita el acceso a gente de escasos recursos económicos pero de excepcional vocación y talento culinario. Esto resulta muy importante si se considera que el Perú no cuenta, como si lo tienen, otros países latinoamericanos (como por ejemplo Colombia, México o Chile) o europeos (como Francia o España) con escuelas públicas que formen cocineros y asistentes de cocina.

– El Gobierno Regional de Lambayeque, en coordinación con el Municipio de Chiclayo y con el apoyo del Club de Leones y de un patronato empresarial (APROLAM) organizará en Chiclayo a mediados de febrero de cada año un “Festival de la Gastronomía y de la Amistad”

– Los museos vienen promoviendo la revalorización de la comida regional tradicional. El Dr. Carlos Elera realizará un estudio sobre la comida Muchik. El Museos Brunning viene organizando con el Museo de Hamburgo una muestra de fotografías de Brunning sobre la alimentación en Lambayeque. El Museo de Sipán ha abierto un restaurante de comida tradicional Sipán en un restaurante contiguo al museo.

– La Universidad San Martín de Porres está promoviendo la publicación de un libro a todo color sobre la comida regional de Lambayeque basado en un estudio de Mariano Valderrama y fotos de Heinz Plenge. Ha llegado así mismo a un acuerdo con el gobierno regional para realizar una serie de estudios, foros publicaciones para promover la cocina y el turismo en Lambayeque.

Mucho es lo que además podemos hacer para promover la gastronomía regional en Lambayeque, como por ejemplo:

– Una acción concertada de instituciones públicas, asociaciones empresariales, entidades educativas para promover festivales y concursos y cursos de formación que motiven a los operadores de los establecimientos gastronómicos a superarse y a mejorar la presentación de los platos, la higiene de los establecimientos, la calidad del servicio.

– Replantear la organización de los festivales gastronómicos locales como el festival de las comidas típicas regionales de Monsefú o el festival del King Kong de Lambayeque para que sean realmente atractivos para el turismo nacional e internacional.

– Promover una campaña sistemática para difundir las virtudes de la gastronomía lambayecana hacia fuera (guías, publicaciones, folletos, Web, etc.) y de crear incentivos para su desarrollo en la región (concursos, premios).

Esto resulta aún más importante si consideramos que la promoción de la gastronomía lambayecana se plantea como un motor para potenciar el turismo y el desarrollo económico regional. La gastronomía puede ser generadora de empleo e ingresos no solo en el sector comidas, sino que puede apalancar el desarrollo de la agricultura, pesca y turismo. Este planteamiento encuentra sustento en el discurso de Gastón Acurio en la Universidad del Pacífico y en los planteamientos de conocedores del tema como Fernando Villarán y Luís Ginocchio.[1] En el libro “Rutas y Sabores del Cebiche” he podido ilustrar como muchas cebicherías que surgieron en pequeños puestos de mercado o en forma ambulante se desarrollaran con el tiempo como emprendimientos empresariales mayores. Si no véase el caso de “John”. También son numerosos los casos de éxito de negocios familiares, como “El Cántaro”, “El Rincón del Pato” o “Fiesta” que han crecido notablemente. Hoy el Fiesta cuenta con sucursales en Lima y Tacna y se ha situado entre los mejores restaurantes de Perú y se ha proyectado al mundo internacional como lo demuestran la acogida que tuvo en un reciente festival gastronómico en Colombia y el anuncio de la próxima apertura del “Fiesta” en Santiago de Chile.

La gastronomía es sin dudad un factor de atracción para el turismo y puede dar un valor agregado a la producción agropecuaria. Puede, por ejemplo, aumentar la demanda y precio de productos regionales característicos como el zapallo loche, el pato, el ají o el limón.

[1] Los ensayos de Gastón Acurio y de Fernando Villarán están incluidos en el Libro de Mirko y Vera Lauer. “La revolución gastronómica peruana, Lima, Universidad San Martín de Porres, 2006. Ver también; “Negocios, oportunidades y emprendimientos” de Luís Ginocchio Balcázar publicado en Piura en el 2007.

INCAGRO agradece al Sr. Mariano Valderrama por su contribución a esta página Web.

Lima, Septiembre 2007

INCAGRO-MINAG
FTA

Información preliminar de impacto del uso de los recursos públicos invertidos por INCAGRO entre el 2001 al 2008

Miércoles, Agosto 13th, 2008

Por Hugo C. Wiener Fresco y José R. Benites Jump[1]

Introducción

En la actualidad Perú posee una política de fomento a la innovación y competitividad para el agro, la cual es ejecutada a través de MINAG mediante el programa INCAGRO.

Es importante tener en cuenta que los recursos económicos son escasos por lo que deben asignarse de la manera más eficiente posible. El Perú está a la zaga en inversión en ciencia y tecnología pero con INCAGRO se han dado importantes avances en el sector agrario, un sector estratégico en términos de seguridad alimentaria, exportaciones y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

La forma de actuar de INCAGRO ha potenciado los limitados fondos públicos destinados a la innovación, la investigación y desarrollo (I+D) diseccionándolos a las mejores ideas y a las entidades mejor calificadas en el país de modo de complementar el esfuerzo privado por la innovación y la competitividad.

Los fondos públicos colocados por INCAGRO se han orientado principalmente a fomentar la ejecución de proyectos que difícilmente serían efectuados por los investigadores y productores por sí solos. Lo anterior, debido principalmente a la alta incertidumbre respecto de resultados y retornos de las inversiones efectuadas (fallas de mercado) que caracteriza a este tipo de actividades fundamentales para mover las fronteras del conocimiento.

El objetivo de esta nota es dar cuenta de algunas evidencias preliminares sobre la contribución que viene teniendo la política de financiamiento público a la innovación y la I+D en el agro peruano.

Qué hace INCAGRO

El Programa Innovación y Competitividad para el Agro Peruano INCAGRO del Ministerio de de Agricultura promueve, cofinancia y acompaña la provisión de servicios a la innovación que comprende las diversas fases de la investigación (básica, aplicada y adaptativa), la extensión de los conocimientos y las tecnologías, y la formación de agentes de extensión, actuando en todos los eslabones de la cadena generadora de valor en el sector agrario. Reconociendo el papel y la iniciativa de los agentes innovadores, el Programa promueve y responde a la demanda empleando para ese fin, las convocatorias a concursos nacionales de méritos para asignar recursos en cofinanciamiento a proyectos promisorios.

Son los agentes de la innovación los que definen los contenidos y los que conducen los procesos desarrollando sus competencias tanto en el diseño y planificación de una investigación como en la ejecución de un plan experimental, un servicio o un plan de negocios. Además de la adecuada sustentación de los proyectos, INCAGRO patrocina la atención a problemas que afectan a muchos productores, a productos estratégicos de gran impacto, a demandas regionales, a la difusión de buenas prácticas, a una agricultura orgánica, a la puesta en valor de la biodiversidad, o que favorecen a sectores afectados por procesos de exclusión.

La asignación competitiva de recursos favorece la transparencia a través de la publicidad, una calificación independiente y la rendición de cuentas. Permite además, incluir entre otras condiciones, la exigencia a los operadores y clientes de los servicios a la innovación, de compromisos de aportes monetarios y no monetarios movilizando más recursos en el desarrollo de la tecnología y las respuestas innovativas.

Estudio de Impacto

Para que INCAGRO valide su rol como uno de los impulsores de la modernización del agro se necesita contar con un estudio del impacto de los proyectos que ha venido cofinanciando como de las acciones directas de promoción que desarrolla. La modernización se sostiene sobre los pilares de la innovación y la competitividad que permiten al agro peruano lograr un mejor posicionamiento en el mercado global, la atención a las necesidades alimentarias nacionales y que tenga efectos inclusivos permitiendo que la población con limitados recursos que vive en el campo, alcance el bienestar con su propio esfuerzo pero con el apoyo y orientación de recursos públicos puestos en sus manos.

La evaluación de impacto es un procedimiento cuyo objetivo es dar evidencias y medir los resultados específicos atribuibles a una intervención en particular. La información obtenida es un instrumento poderoso para determinar “lo que funciona y lo que no funciona” al diseñar acciones de desarrollo. Esto ayuda a aumentar y hacer más eficiente el gasto público y efectuar una rendición de cuentas sobre resultados de las políticas e inversión pública (accountability).

Estos impactos se aprecian en la ampliación de las fronteras del conocimiento como resultado de la investigación, experimentación y observación, de la adopción por los productores de soluciones tecnológicas en procesos, productos, postproducción y procesamiento que agregan valor y contribuyen a hacer más competitiva y rentable la actividad. A través de estos medios, INCAGRO favorece una cultura por la innovación, la calidad y la competitividad que es parte del renovado impulso que ha adquirido el sector en estos años de crecimiento.

Avanzando a los ocho años de vida, INCAGRO está presente en todos los departamentos/regiones del país, apoyando una amplia cartera de productos y temas enfocados a diferentes mercados. Atiende a varios miles de productores en más de un millón de hectáreas, movilizando decenas de organizaciones de productores y promoviendo la consolidación de una oferta de servicios a la innovación que adquiere madurez y se afirma en los aún incipientes mercados locales y regionales.

INCAGRO se ha caracterizado a lo largo de su existencia, por mantener un bajo perfil y la búsqueda de resultados, por acompañar los procesos y sumarse a proyectos en marcha para darles nuevo y vigoroso impulso, por consolidar alianzas estratégicas y redes de cooperación que van más allá de los limitados recursos que coloca en cofinanciamiento.

Estamos convencidos de que a la sociedad peruana le conviene contar con un mecanismo informativo que le permita conocer, si el monto de los beneficios que se espera derivar de la ejecución del proyecto INCAGRO supera los costos que el mismo proyecto implica.

El objetivo básico de la evaluación de impactos del proyecto INCAGRO consiste en aportar información a las autoridades respecto al uso de los recursos públicos invertidos en el tiempo de operación del proyecto entre el 2001 al 2008.

Las cifras de INCAGRO, 2001-2008

Entre el 2001 y el 2007 INCAGRO ha efectuado, 57 concursos independientes.

En seis años se recibieron 2,468 perfiles o propuestas en todo el país.

Los perfiles y propuestas presentados el 2007 triplicaron los recibidos el 2001.

Se han adjudicado 550 proyectos lo que representa el 22.3% de la demanda total en proyectos y perfiles.

25 proyectos adjudicados no se iniciaron o debieron ser interrumpidos por deficiencias técnicas o de administración insalvables.

El 53% de proyectos son agrícolas, el 29% son pecuarios, seguidos por la agroindustria, acuicultura, forestal, artesanía y turismo rural.

Los 550 proyectos adjudicados representaban una inversión estimada de 43.7 millones de dólares de los cuales 30.7 millones fueron adjudicados en la segunda fase.

El monto promedio de los proyectos adjudicados ha sido 79.4 miles de dólares.

El monto efectivo en ejecución suma 41.3 millones de dólares.

INCAGRO aporta 21.8 millones, el 52.8% promedio de los presupuestos.

Por cada dólar (o sol) de INCAGRO la alianza estratégica comprometió 0.90 centavos.

Por cada unidad monetaria de INCAGRO las alianzas estratégicas contribuyen con 0.27 centavos en recursos monetarios.

Entre el 2001 y el 2007 se han comprometido con proyectos ejecutados o en ejecución, 34,052 productores clientes de servicios diferentes.

La superficie atendida alcanza el millón 375 mil hectáreas.

Se estima en 125 mil las cabezas de vacuno, ovino, camélidos y porcinos en los proyectos pecuarios.

Se han formado o están concluyendo su formación, 2,697 agentes de extensión.

Los presupuestos de los servicios de extensión por productor atendido, fue de 501.24 dólares. En investigación adaptativa 975.09 dólares y en formación de agentes de extensión 1,555.13 dólares.

407 entidades ejecutoras diferentes ejecutan o ejecutaron proyectos en todo el país.

224 proyectos fueron o son conducidos por asociaciones o comités de productores, 49 cooperativas, 10 por comunidades campesinas o nativas y 51 por organizaciones de empresarios agrarios.

74 proyectos fueron conducidos o son conducidos por organizaciones no gubernamentales (ONG).

103 proyectos fueron o son conducidos por instituciones de investigación destacando el INIA y sus estaciones experimentales, y el IIAP.

6 universidades de Lima y 7 de provincias han conducido o conducen 34 proyectos principalmente de investigación estratégica.

La Sierra es la región natural con más proyectos en ejecución o ejecutados. Éstos representan 45% frente a 33.9% de Selva y 21.1% de Costa.

Los presupuestos de los proyectos en Selva sumaron 17.5 millones de dólares, 13.5 millones en Sierra y 10.3 millones en Costa.

El cofinanciamiento comprometido por INCAGRO es 54.7% en Sierra, 52.7% en Costa y 51.3% en Selva.

En Costa las alianzas estratégicas aportan 34.2% en efectivo, 29.9% en Selva y 28.2% en Sierra.

Los productores clientes en la Selva suman 16,855, en la Sierra 11,502 y en la Costa 5,695.

El 41% de proyectos atiende a productos de exportación, 24% a productos de la biodiversidad, 16% a productos sensibles y 13% a productos orgánicos.

Uno de cada 10 proyectos está enfocado a cadenas productivas y 2% incorpora buenas prácticas certificadas.

5% de proyectos atiende a temas de sanidad y 3% de ingeniería genética.

En el 72% de los casos los proyectos están enfocados a tecnologías de proceso, 24% de producto, 15% de postproducción y 9% de agroindustria.

Se han ejecutado o ejecutan proyectos en todos los departamentos del país.

Destacan los departamentos de Junín, San Martín, Huancavelica, Puno, Piura, Lambayeque, Cajamarca, Lima, Loreto, Arequipa y Huanuco.

INCAGRO comprometió el 16% de sus recursos en los cinco departamentos más pobres (Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica y Puno), 3.4 millones de dólares.

Los proyectos cofinanciados por INCAGRO atienden a 68 cultivos diferentes, 27 crianzas incluyendo acuicultura, 18 productos de transformación o subproductos, y 8 especies forestales o de pasturas.

37 asociaciones de productores de Huancavelica conducen proyectos; 29 en Puno, 20 en Junín y 17 en Piura.

En Junín participan 16 cooperativas en los rubros de café y cacao.


Innovación en la Producción de Banano Orgánico de Piura

Martes, Agosto 12th, 2008

Por Fidel Torres Guevara[1]

La producción de banano en la costa de Piura pasó de ser un producto marginal tradicionalmente cultivado por pequeños productores y de baja rentabilidad, a un producto altamente innovador orientado principalmente al mercado exterior. El cambio se debió no solo al cambio de la tecnología de producción concordante con los estándares de certificación orgánica de los principales países importadores como la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, sino también al continuo dinamismo que la incipiente industria del banano orgánico imprimió en el sector servicios, que facilitaron entre el sector privado y público la producción de banano orgánico para mercados exigentes en calidad, responsabilidad social y gestión ambiental. Es de esta forma que la exportación de banano peruano de la costa de Piura y recientemente de Tumbes supera todas las expectativas mundiales sobre el crecimiento de las exportaciones, habiendo alcanzado un volumen de exportación mayor a los 80,000 TM por un valor de más de 45 millones de dólares en los últimos 12 meses, destacando la Unión Europea como los principales destinos de exportación de Piura.

La producción de banano de Piura se ha transformado de un producto de bajo valor en el mercado nacional y sujeto a fuertes especulaciones de precios principalmente a nivel de productor generado por estrategias débiles de información de mercados, pobre desarrollo del mercado a un producto de exportación con calidad garantizada premiado con incentivos a la inocuidad y al desarrollo de modelos de bienestar social.

La exportación de banano orgánico de Piura constituye un caso de innovación asociativa de los productores de pequeña escala, quienes articulados con agentes comerciales y proveedores de servicios han facilitado el cambio tecnológico de la producción y empaque del banano, y el establecimiento de un sistema de control para certificación de grupos de productores como sistema de vigilancia para el cumplimiento de las normas técnicas que permitan cumplir con el estándar de calidad del producto exigida por el consumidor lo que implica un arreglo organizativo normado por el consenso de un gran número de pequeños productores (350 de APOQ) como SISTEMA para la innovación en la mejora del producto.

El precio del banano en los años previos al inicio de la exportación fluctuaba entre 0.01 y 0.02 soles por unidad con fuerte tendencia a la incertidumbre sobre el comportamiento de la demanda, principalmente gobernada por los intermediarios locales y/o nacionales. Actualmente el mercado de exportación orgánico, al cual los productores se encuentran vinculados, tiene menos volatilidad de precios y en promedio venden el banano a 0.13 soles por unidad que permite a los productores organizados planificar la economía de la producción e instrumentar mecanismos de reinversión en tecnología para mejorar sus estándares y la competitividad del banano.

Este proceso tuvo básicamente dos aspectos mutuamente complementarios que se retroalimentan:

  1. El encuentro entre una organización de pequeños productores como APOQ con capacidad de invertir en tecnología y oferentes tecnológicos competentes en la comunicación tecnológica requerida y la gestión para una ventajosa articulación comercial.
  2. La capacidad de consenso de APOQ para la instalación de sistema de control interno como arreglo organizativo que demanda del uso intensivo de coordinación social para la correcta implementación de un tecnología que permite lograr estándares de calidad exigidos para superar la variabilidad que se genera cuando un bien es producido por numerosas pequeñas unidades productivas.

Esta innovación se consolida y juega un rol importante en la economía regional por el proceso de concertación para impulsar el negocio por los actores involucrados del sector privado y público, como la empresa privada de exportación BIOCOSTA en la transferencia de conocimiento, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) en el monitoreo de la certificación y el Ministerio de Agricultura en la promoción del negocio. Actores que representan los primeros componentes de un sistema de innovación regional agraria.


[1] Jefe de la Unidad Descentralizada II- Sede Trujillo

Cacao en Tumbes: una innovación agraria que empieza a rendir sus frutos comprobando la importancia de la trilogía Territorio – Innovación-Competitividad

Martes, Agosto 12th, 2008

Por Juan José Cruzado Núñez [1]

Tumbes, una región en donde los cultivos predominantes son el arroz y el banano, se ha convertido desde el año 2005 en una región con excepcionales características para la producción de cacao orgánico de aroma con fines de exportación. La producción no solo supera estándares de productividad sino también es una alternativa que está mejorando considerablemente los ingresos de los productores de pequeña escala de los valles de Zarumilla y Aguas Verdes, así como desarrolla capacidades de gerencia para vincularlos a mercados competitivos de Europa y Estados Unidos.

INCAGRO, un Programa del Ministerio de Agricultura, financió los proyectos, “Mejoramiento de la Gestión Productiva Organizativa y Comercial de la Actividad Cacaotera en el ARPROCAT – Tumbes” y “Mejoramiento de la oferta de cacao orgánico a través de la formulación óptima de abonamiento orgánico en la asociación cacao – banano, en el distrito de Aguas Verdes – Tumbes”. El primero de ellos para promover la extensión agraria; y el segundo para incentivar la investigación aplicada para mejorar la competitividad.

Ambos proyectos fueron ejecutados por el Programa Integral para el Desarrollo del Café (PIDECAFE) y benefició a la Asociación Regional de Productores de Cacao de Tumbes (ARPROCAT) contando con el apoyo local del Gobierno Regional de Tumbes y la Municipalidad Distrital de Aguas Verdes para la ejecución de sus actividades. Con ambos proyectos, se buscó mejorar la tecnología del cultivo, cosecha y postcosecha de cacao orgánico de alta calidad, elevar las capacidades gerenciales y comerciales de la ARPROCAT y vincularlos a mercados que demandan cacao de alta calidad.

El fortalecimiento de las capacidades de los productores en respuesta a las oportunidades comerciales fueron promovidos por ambos proyectos debido a su intervención a nivel tecnológico (cultivo, cosecha y post cosecha) y a nivel de arreglo institucional (grado de organización), lo cual fortaleció a los productores asociados para posicionarlos a otro nivel de competitividad en los mercados exteriores exigentes de productos de calidad. Estas acciones fueron promovidas por los gobiernos regionales y locales.

Como resultado de la implementación de estos proyectos innovadores, Tumbes -desde el año 2005- ha logrado exportar 46 TN de cacao de los cuales 10 corresponden a cacao orgánico y el resto a cacao en proceso de transición. El cambio de la relación oferta-demanda provocado por el redireccionamiento de la producción local de cacao para el mercado exterior, incidió a que el productor reciba entre 7.86 a 8.40 soles por kilogramo de cacao comparado a 2.50 soles que tradicionalmente recibía por  la venta a los comerciantes locales. Con la ejecución de ambos subproyectos se logró certificar 140 has de cacao en asociación con banano para el mercado creciente de productos orgánicos.

La reciente visita a Tumbes del Dr. José Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO, coincidió con la del representante de la compañía americana TCHO, una de las mayores importadoras de cacao de Estados Unidos. Ambos funcionarios mostraron satisfacción por la calidad del cacao de Tumbes y se interesaron por mejorar el apoyo a los productores organizados y formalizar contratos de compra con la ARPROCAT, a fin de asegurar la oferta de cacao de calidad por un volumen de 13 toneladas para el presente año productivo, señalando que la demanda de la empresa se duplicaría en el 2009 y en base a la seriedad del negocio la oferta del cacao de calidad de Tumbes será absorbida por TCHO.

Estas innovaciones en el cultivo de cacao que han generado la mejora de la competitividad de los productores de cacao de Tumbes, han tenido un fuerte aliado en los gobiernos locales y regionales, como lo es el caso de la Municipalidad Distrital de Aguas Verdes, que colabora en el cofinanciamiento de las iniciativas innovadoras de los productores de cacao. Asimismo, el Gobierno Regional de Tumbes, que es un socio importante facilitando la infraestructura necesaria para la implementación de plantas de acopio de cacao y promueve la implementación del Sistema Regional de Innovación Agraria, a través de la firma de convenios con INCAGRO.



[1] Jefe de la Unidad Descentralizada I de INCAGRO

Perú: Potencia en oferta de productos orgánicos

Jueves, Julio 17th, 2008

Por José R. Benites, Hugo Wiener y Salomón Soldevilla[1]

La agricultura orgánica significa el mantenimiento del equilibrio ecológico, la optimización de los procesos no contaminantes y la relación de las actividades agrícolas con la conservación de la biodiversidad. Los sistemas para la producción de alimentos orgánicos utilizan por lo general una menor cantidad de insumos externos procurando mantener un equilibrio entre la energía que produce y consume el ecosistema. La agricultura orgánica emplea los residuos animales y vegetales para devolver al suelo la energía en lugar de los fertilizantes químicos, y promueve las formas de manejo de plagas y/o enfermedades mediante el uso racional de controladores biológicos, de estrategias físicas, culturales como la rotación y asociación de cultivos en reemplazo de los plaguicidas que ya demostraron afectar el ambiente. Las estrategias usadas en la agricultura orgánica están diseñadas en armonía con el ambiente, y pretenden obtener alimentos con la calidad que los consumidores demandan. La agricultura orgánica apunta a optimizar el uso de los recursos en todos los aspectos de la agricultura y del ambiente, mediante el respeto a las especies de plantas y animales, y de la cultura de las sociedades que la producen y que la consumen.

Un suelo saludable es la base para la producción de alimentos; y la diversidad de especies de organismos vivientes en él previene el desequilibrio de especies que puede traducirse en plagas y enfermedades para los cultivos. Para optimizar el potencial real de la agricultura orgánica en la biodiversidad, se requiere un cambio más ordenado en los sistemas de producción, basado en un mejor entendimiento de las funciones del ecosistema y sus efectos por la introducción de elementos extraños al ecosistema. Ese es uno de los retos que en la actualidad tiene la agricultura orgánica para poder transformarse de un sistema productivo artesanal hacia un sistema adoptado y validado por el segmento innovador de productores y empresarios agrícolas nacionales que ya iniciaron la apuesta por los productos orgánicos como modelo de producción para las condiciones socio económicas y geográficas de Perú.

El Perú con su oferta de productos orgánicos puede afrontar de cara a los tratados de libre comercio. En la actualidad y a futuro el mercado mundial de productos orgánicos se vislumbra dinámico y creciente, por lo cual el Perú tiene que competir con sus ventajas comparativas y competitivas. Las ventas mundiales en el año 2007 fueron de 35 mil millones de dólares que representan alrededor del 5% de ventas totales de alimentos, pero que viene creciendo a más de 20% por año en la última década. Por otro lado, los precios de los productos orgánicos en comparación a los convencionales presentan menor variación estacional. Esta situación aunada a precios más altos crea una gran oportunidad para el empresario porque encuentra en Perú y en las condiciones del mercado mundial las condiciones ideales para la inversión en productos orgánicos.

La agricultura orgánica en Perú data desde hace siglos; sin embargo, la promoción de la agricultura orgánica en Perú ocurre sólo desde algunas décadas, y el desarrollo de las instituciones que participan en la innovación y competitividad de los productos orgánicos ha sido aun más limitado. Por su parte, el Programa INCAGRO del Ministerio de Agricultura, desde sus inicios ha promovido activamente los proyectos orientados para el desarrollo de las técnicas, investigaciones y/o capacidades para la oferta de productos orgánicos.

En la actualidad el Perú se ubica en tercer lugar en América Latina en cuanto al desarrollo de la oferta de productos orgánicos, con alrededor de 40 mil productores en 20 regiones, unas 150 mil hectáreas de cultivo y 200 mil hectáreas de bosques y pastos naturales certificados como ecológicos. La mayoría de productores orgánicos tiene menos de tres hectáreas, pero organizados y con enfoque de asociatividad han llegado al mercado internacional donde colocan 160 millones de dólares al año, teniendo además un creciente desarrollo del mercado local formalizado (con certificación) que llega al millón de dólares.


Aproximadamente más de 100.000 familias peruanas están directamente involucradas con los productos orgánicos, destacando el café, cacao y banano y otro grupo importante de productos como: el mango, aceituna, palmito, maca (Lepidium meyenii), yacón (Smallanthus sonchifolius), azúcar, tarwi, amaranto, hierbas aromáticas y medicinales, entre otros. De la misma forma, en la actualidad se han identificado incentivos para promover la producción de piña y palto orgánico.

La oferta actual de productos orgánicos aún no cubre una demanda creciente a pesar de los 27 millones de hectáreas certificadas a nivel mundial. La demanda se expande a mayor ritmo que la oferta porque cada vez hay más consumidores con capacidad de compra y que a su vez exigen productos inocuos y de calidad, también porque muchos consumidores identifican que la agricultura orgánica respeta el ambiente y los recursos naturales, y está asociada a la salud humana.

El Programa INCAGRO del Ministerio de Agricultura en los primeros siete años ha cofinanciado más de 100 proyectos de investigación, asistencia técnica, educación del consumidor y promoción de mercados orgánicos locales, fortalecimiento de capacidades de oferentes de servicios para la producción orgánica, sistemas participativos de garantía y otros que mejoran la competitividad de la oferta de productos orgánicos de Perú. El valor de estos proyectos ha sido US$ 6.02 millones, de los cuales INCAGRO aportó US$ 4,08 millones.

Igualmente los proyectos de agricultura orgánica cofinanciados por INCAGRO han favorecido la competitividad de la producción orgánica y la movilización de oferentes de servicios desde la investigación hasta el mercadeo diferenciado, esto es, la ha posicionado en los mercados, organizando la oferta, promoviendo el mayor involucramiento del empresariado responsable con el ambiente, ha incidido en la generación de tecnologías y todo el proceso para su transferencia y adopción. Como resultado el Programa INCAGRO contribuyó a que la producción orgánica sea adoptada por algunas regiones del país como bandera del desarrollo, colocar la producción orgánica y otros conceptos de producción agraria sostenible en el lenguaje del desarrollo económico y ambiental (incluyendo las oportunidades del comercio exterior con los nuevos tratados) y su efecto en la capitalización y el mejoramiento de los niveles de empleo e ingresos. El movimiento orgánico debiera sentirse actor económico y social de primer nivel con mirada de país.

La estrategia de INCAGRO, al cabo de 7 años, debe continuar y con más ahínco para mejorar su competitividad y fortalecer las capacidades nacionales para que el Perú se convierte en Potencia Orgánica. El mercado interno de productos orgánicos evidencia poco desarrollo, debilidad en la aplicación de la normatividad y autoridad para garantizar a los consumidores que los productos siguen el proceso de inspección y certificación en concordancia con los protocolos internacionales. Además, es aun insuficiente la investigación en productos orgánicos por parte de las entidades del sector público y privado y no se cuenta con una red para la transferencia de conocimientos en productos orgánicos para el sector privado.

Finalmente, una de las mayores tareas seguirá siendo la promoción de la INNOVACION para facilitar el acceso de productos orgánicos de Perú a los mercados tanto externo como interno, acentuando confianza en base a la calidad, inocuidad y/o diferenciación cuando fuera el caso. Hacer lo que se dice y poder demostrarlo en los conceptos de producto-mercado y producto-cliente es la siguiente tarea.


[1] Director Ejecutivo de INCAGRO, Consultor y Jefe (e) de UPSE, respectivamente

Territorio, innovación y competitividad

Martes, Julio 8th, 2008


Por José R. Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO

Introducción 

 

La posición que ocupará el Perú en el contexto internacional en los próximos años, se deberá en gran medida a la resolución con la que encare la apertura comercial y al desarrollo de una oferta de productos y servicios competitivos. Esta oferta puede lograrse sólo mediante la adopción y desarrollo de tecnologías innovadoras, para responder a los actuales y nuevos requerimientos de los mercados internacionales.

 

En los últimos años la producción agraria, en especial para la exportación, ha registrado un notable crecimiento gracias a inversiones e innovaciones en uso adecuado de tierras, semillas de alta calidad, sistemas de riego tecnificado, buenas prácticas culturales y arreglos organizativos, para asegurar la calidad, productividad e inocuidad de los productos, tal como exige el mercado moderno. Esta reconversión ha significado más volumen, mejor calidad y mayor valor agregado en los productos; es decir, innovación. Sin embargo, como este proceso aún no se alcanza a la mayoría de productores, los tratados de libre comercio y la reducción o eliminación de aranceles tienen la virtud de recordarnos que no hay más tiempo para romper la rutina y cambiar la forma de producir o migrar a productos más rentables.

 

Este es el mejor momento para ello, porque el aumento de los precios relativos de los “commodities” y en general de los productos agrarios, nos ofrece una gran oportunidad para cambiar. La responsabilidad de afrontar este desafío corresponde fundamentalmente al sector productivo privado, a quienes están en él y quienes deseen entrar,

 

Una de las trabas que enfrenta la innovación en el Perú ha sido la excesiva centralización en la toma de decisiones. Así las políticas macroeconómicas y sectoriales no han respondido en muchas ocasiones, a las necesidades de los entes territoriales subnacionales en su esfuerzo para enfrentar los desafíos de la competitividad, generando empleo e incrementando el bienestar de sus poblaciones.

 

El proceso de descentralización en curso determina la posibilidad de una nueva estrategia de desarrollo que provenga desde abajo, impulsada por los propios actores locales y regionales y sus autoridades. Esta estrategia deberá articular eficazmente, el trío virtuoso del territorio, la innovación y la competitividad, que deben reflejarse en una mejor inserción de lo local y regional en el espacio nacional.

 

Competitividad y Sistemas de Innovación

 

La creación de unidades de innovación y competitividad dentro de la estructura de los gobiernos regionales y municipales debe servir para analizar la adaptación de los territorios a las nuevas situaciones tecnológicas agrarias e industriales y a las dinámicas de los mercados. Tales unidades pueden ser instrumentos eficaces para planificar, dinamizar y hacer competitivos los territorios mediante la interacción, movilización y regulación de agentes, recursos, e infraestructuras. Por otra parte, hay que distinguir entre los insumos o medidas políticas que llevan a cabo los agentes y administraciones, y los productos del sistema que son los objetivos a alcanzar. Así, un sistema de innovación competitivo es aquel que muestra habilidades para conseguir los éxitos que garanticen una mejora del nivel de vida de la sociedad.

 

Competitividad e innovación están cada día más estrechamente asociadas. Hoy por hoy, ninguna actividad productiva puede ser competitiva —esto es, permanecer atendiendo ventajosamente a algún mercado— si no se renueva constantemente en respuesta a las expectativas de los consumidores o usuarios —sean éstos personas o empresas— y si no incorpora nuevos conocimientos. Todos los países que han prosperado en los últimos 50 años, son países que han invertido en ciencia y tecnología para la innovación. No hay excepción a esta regla.

 

Cuando la tecnología ya no es suficiente para desarrollar sistemas sociales complejos, los sistemas de innovación completos y bien desarrollados, son una herramienta que puede elevar la competitividad, pues proporcionan ventajas y diferencias territoriales.

 

La dimensión territorial

 

Al binomio fundamental competitividad-innovación para el desarrollo debe unírsele la dimensión territorial (geográfica). Ésta debe ser un factor estratégico (activo) de oportunidades de desarrollo en función de sus características específicas, que le son propias al ser cada territorio producto de su historia.

 

El territorio representa también, una agrupación de relaciones sociales siendo el área de encuentro de las relaciones de mercado y las formas de regulación social que determinan formas de organización de la producción, habilidad en los procesos innovadores y pautas de cambio técnico que conducen a una diversificación de la producción y sus técnicas, no exclusivamente sobre la base del costo relativo de los factores productivos, determinando con ello diferentes senderos de desarrollo.

 

La dimensión territorial de la innovación agraria es fundamental porque la agricultura se desarrolla en las regiones. Allí es donde se produce y se hace la innovación. Allí es donde están los actores directamente involucrados. Allí es donde es necesario que se formen y consoliden las redes temáticas, para generar competitividad en las cadenas de valor regional y local que deberían convertirse en los ejes de incidencia política para la toma de decisiones.

 

Ocurre que ahora se vuelven competitivos territorios que utilizan bien los recursos. Incluso estas condiciones se dan en geoterritorios, o macroregiones. Con la promulgación de la Ley de Mancomunidades N° 29029 se ha establecido el marco jurídico para el desarrollo y promoción de acuerdos asociativos entre municipalidades que deberían funcionar con un enfoque de desarrollo territorial en donde el eje innovación y competitividad debería convertirse en un instrumento para generar propuestas de desarrollo.

 

De todas formas, los agentes públicos y privados lideran las reglas de la competitividad territorial y lo hacen mediante una estrategia que incluye las ventajas comparativas (características diferenciadas a nivel de ecosistema) y ventajas competitivas derivadas de entornos como el científico, la formación del personal, la creación de redes de centros e institutos de investigación, la planificación de la industria, y las mayores o menores posibilidades de captar inversiones.

 

Rol estratégico de los Gobiernos Regionales

 

Al analizar nuestras regiones para implementar Planes, Programas y Estrategias, debemos tener en cuenta el territorio con sus características, recursos, tradiciones culturales, políticas, dependencias y relaciones. Determinados factores tienden a perder importancia, mientras que otros como las redes e infraestructura que proporcionan conectividad y nuevos conocimientos, adquieren más importancia.

 

En este bosque de bosques el éxito de nuestras regiones depende de un sistema de innovación con todos sus elementos engranados que proporcionen competitividad con orientación al mercado nacional e internacional del conjunto de sectores locales. A las regiones se les debe aplicar el concepto de competitividad enfatizando la capacidad de la economía local para mantener y atraer empresas al tiempo que aumenta el nivel de vida de quienes participan en ellas. En resumen, en este proceso de globalización, la competitividad ya no depende de los recursos naturales o energéticos, de la base industrial tradicional, de la posición geográfica, de la acumulación de capital o de la voluntad política de un estado protector.

 

En definitiva, estamos ante un nuevo marco de competencia que propicia la especialización y complementariedad de las regiones en actividades intensivas en conocimiento, generadoras de alto valor añadido, dando lugar a un nuevo espacio de flujos que favorece una organización en red donde las ciudades y las regiones se erigen en nodos articuladores de la nueva economía del Perú.

 

Las regiones también se hacen atractivas y competitivas si han desarrollado y cuidado un entorno tecnológico que mantiene relaciones de colaboración fluidas con la innovación, investigación, el entorno productivo y los demás agentes del sistema. Salvando las distancias, podemos aplicar aquí aquello de “dime el entorno tecnológico que tienes y te diré el sistema productivo que existe en tu territorio y su competitividad”.

 

El rol estratégico de los Gobiernos Locales

 

El desafío para los Gobiernos Locales es insertarse eficientemente y ser competitivos en el mercado regional, nacional e internacional, capitalizando sus ventajas comparativas.

 

Son las autoridades locales (en especial las públicas, pero también privadas) quienes mejor pueden identificar cuáles son las potencialidades y necesidades de su territorio en cuanto al desarrollo de su sistema productivo; coordinar, gestionar y dirigir la estrategia de desarrollo local más adecuado a las características propias del entorno local. En este sentido, la creciente descentralización ha permitido a las autoridades locales -municipales- tener competencias en materia de desarrollo.

 

El gobierno local puede generar políticas que coadyuven a la implantación de la competitividad sistémica local. La idea de la existencia de una competitividad sistémica local parte de la observación de que el territorio actúa como continente de infraestructura productiva, habilidades organizacionales, tecnologías de producción que determinan sus costos y calidad, capacidad de adaptación frente a modificaciones en la demanda o en las condiciones de competencia, capacidad de coordinación de las actividades de los productores entre ellos, y con las del gobierno u otras instituciones, propensión de los empresarios y trabajadores a la modernización de prácticas productivas, etc. Es decir, el concepto de competitividad sistémica hace referencia a la capacidad que tienen las ciudades para desenvolverse en el mercado nacional e internacional. Ellas tienen niveles y características competitivas diferentes, fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas distribuida de distinta manera entre sus sectores productivos. En este sentido, una localidad puede tener un alto grado de competitividad en un sector pero escaso en otros. La competitividad sistémica es la plataforma en la que se apoya una firma residente para explotar sus ventajas competitivas individuales, es el contexto en el que se va a desempeñar.

 

Consideraciones finales

 

En lo que a innovación se refiere, un elemento importante de los sistemas locales de producción son las relaciones (tanto formales como informales) que se producen dentro de las redes productivas, las cuales se caracterizan por un entrelazamiento de la competencia -en precio, calidad, diseño y condiciones de entrega- y la cooperación –en planificación, producción, diseño de nuevas tecnologías-, formando un conjunto de externalidades tecnológicas favorables al área que reducen la incertidumbre del proceso innovador. Esta circulación de conocimiento e información entre los productores locales, presenta su mayor importancia en cuanto al conocimiento no codificable y no fácilmente transferible que se da a nivel de territorio.

 

A través de su metodología de intervención, INCAGRO ha promovido cientos de alianzas estratégicas entre productores, universidades, empresas y gobiernos locales y regionales, lazos entre la oferta y demanda de servicios de innovación, que forman el tejido institucional que el agro necesita para mejorar su competitividad y generar un gran movimiento por la innovación. Para ello invertimos en capacitar a especialistas en proyectos, que acompañan a las organizaciones durante la ejecución de los mismos, y en la creación de centros de innovación tecnológica de carácter local o regional. Y todo esto para enriquecer las competencias regionales.

 

Entonces, si queremos descentralizar, tenemos que comenzar por apoyarnos muy sólidamente en unidades de innovación agraria que formen parte de la estructura de los gobiernos regionales y municipales. Por lo tanto, los gobiernos regionales y municipales, asistidos por INCAGRO, deberían promover la asociatividad de los productores, apoyar a la consolidación de redes temáticas por cartera de cultivo y/o crianza, institucionalizar las redes en un sistema regional de innovación tecnológica y dar la normatividad y legalidad que lo regulen y faciliten su desarrollo.

 

Con su metodología de intervención, INCAGRO ha sentado las bases para la formación de un sistema de innovación promoviendo cientos de alianzas entre productores, universidades, empresas, gobiernos locales y regionales, lazos entre la oferta y demanda de servicios de innovación que son el tejido institucional que el agro necesita para mejorar su competitividad y crear una gran movilización por la innovación, enriqueciendo las competencias regionales al invertir en capacitar a especialistas en proyectos, que acompañan a las organizaciones durante la ejecución de los proyectos y la creación de centros de innovación tecnológica de carácter local, para luego avanzar hacia el nivel regional y de ahí al nacional.

 

Innovación es un concepto amplio y poderoso para asegurar el despegue integral y sostenible del sector, empezando por los municipios y las regiones porque los negocios agrarios pueden despegar y ser sostenibles sólo si responden a las exigencias y tendencias del mercado.

 

Para ello todos tenemos que innovar. Unos, con sólo replicar en sus predios lo que hacen sus vecinos exitosos o asimilar los conocimientos de un técnico calificado. Otros, por ensayo, incluso cometiendo errores, o por estudio del mercado. También hay quienes pueden viajar al exterior y traer expertos en tecnologías de punta. El hecho es que en un país y un sector con tanta diversidad, no hay una sola receta; aunque todos tenemos que formar una comunidad de innovadores para ser competitivos, convirtiendo a los cambios en una práctica diaria y sostenible, tal como requiere el mercado. Ese es el principal cambio que hay que acometer.

 

Es a partir de aquí cuando surge una interesante interrelación entre innovación y territorio. El ambiente tecnológico que rodea a los productores adquiere un rol protagónico en el desarrollo de sus capacidades de innovación y, por tanto, en su competitividad, siendo elevada la correlación entre capacidad de innovación y vinculación entre agentes del entorno productivo. De esta manera, el flujo de la información reclama nuevas formas público/privadas de interacción que actúen como catalizadores de los procesos de información generando un marco institucional propicio a la competitividad, sobre todo de las asociaciones de pequeños productores.

 

Estos elementos que se han señalado del ambiente y las relaciones de cooperación y competencia que se dan dentro de los entes productivos son más fácilmente producibles y reproducibles en el nivel local/territorial porque proporcionan beneficios a nivel de área y de empresa, además porque son menos costosos y más adecuados a las necesidades de las industrias locales, de ahí que el apoyo público de carácter territorial es una necesidad para aumentar la competitividad global.

 

Es un gran desafío propiciar sistemas de innovación agrarios en las regiones y en los municipios, pero se puede hacer. Esta iniciativa es una importante contribución para mejorar los medios de subsistencia de miles de personas en las zonas rurales del Perú.

 

Esperamos propiciar una revolución innovativa en el agro peruano que respete la biodiversidad y las distintas regiones del país, así como su gran variedad de cultivos, desde la papa y el maíz en la sierra, hasta numerosos cultivos frutihortícolas en la Costa y numerosos cultivos promisorios en la amazonía.

 

 

Perú en el contexto de la globalización: el rol de la innovación y la competitividad

Martes, Julio 8th, 2008

Por José R. Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO

EL ESCENARIO INTERNACIONAL Y SUS DEMANDAS DE INNOVACIONES

El Siglo XXI se ha iniciado con un escenario de oferta y demanda mundial sustancialmente diferente, por lo que las oportunidades para la innovación de la tecnología agropecuaria también se han modificado. El aumento en el ritmo de crecimiento de la demanda y la incorporación de otros componentes y de nuevas dimensiones vinculadas a la problemática ambiental plantean desafíos más ambiciosos en los aspectos cuantitativos de la producción agropecuaria, a los que se agregan un espectro de bienes más amplio y al mismo tiempo otros objetivos, tales como la sostenibilidad ambiental.

Como resultado de diversos factores que están operando en el mismo sentido, se ha incrementado notablemente el ritmo de crecimiento de la demanda de alimentos y otros productos agroindustriales tradicionales. Además, se han incorporado demandas de gran significación de productos “no tradicionales”, tales como los bio-combustibles y otras fuentes de energía. En consecuencia, la demanda agregada de alimentos para consumo humano, de forrajes, de fibras y de insumos para bio-energía está creciendo con un dinamismo sustancialmente mayor al ritmo de crecimiento de la oferta registrado durante los últimos cincuenta años.

Este desafío para el aumento en el ritmo de crecimiento de la producción se da en un contexto ambiental y de recursos naturales menos favorable que el vigente en el siglo pasado y a las crecientes preocupaciones ambientales, culturales y sociales, que ya están repercutiendo en mayores limitaciones: a) para el uso de la tierra que se encuentra actualmente en producción; b) para el empleo de insumos contaminantes del suelo, las aguas y el ambiente (tales como las altas dosis por hectárea de agroquímicos, el alto consumo de combustibles fósiles); c) para el uso de agua para irrigación; d) para la incorporación de nuevas tierras a partir de la deforestación; e) para el desarrollo de actividades ganaderas intensivas más contaminantes del ambiente (tales como la producción de carne porcina y bovina en confinamiento); f) para atender a las nuevas exigencias de bienestar animal y en materia de residuos tóxicos. También se observan desincentivos para el aumento de la oferta de lácteos y carnes en sistemas intensivos, como consecuencia de los incrementos en los costos de algunos de sus insumos estratégicos (granos, subproductos proteicos, etc.).

En cambio, los aumentos de demanda también se han visto estimulados por los avances en el proceso de globalización en algunos de los principales mercados mundiales. Se observa una tendencia gradual a la liberalización, como resultado de diversas negociaciones comerciales multilaterales, regionales y bilaterales, que están contribuyendo a mejorar el acceso a los mercados y a dinamizar el comercio. El ingreso de China a la OMC y algunos tratados de libre comercio (TLCs) resultantes de negociaciones bilaterales / regionales, han tenido ya impactos muy significativos en el comercio mundial de agro-alimentos. Los TLCs no sólo han implicado cambios en el dinamismo del comercio, sino también en el origen-destino de los flujos comerciales, dando lugar a oportunidades de crecimiento de la producción en los países con alto potencial productivo y competitividad que han firmado dichos tratados.

Paralelamente, se han registrado otros fenómenos que tienen influencia directa de gran significación sobre el dinamismo y desempeño de los mercados agroalimentarios. Tal es el caso del incremento de los precios del petróleo y de sus precios relativos frente a los de los alimentos. Ello ha generado incentivos para los aumentos de las cotizaciones de los commodities agropecuarios y una mayor volatilidad de los precios en los mercados de futuros; también ha fomentado la producción de sustitutos bio-energéticos.

Otro elemento relevante ha sido la devaluación del dólar estadounidense frente al Euro y a otras monedas, así como las proyecciones de la continuidad de tales cambios. Ello ha contribuido a mejorar el poder de compra de los países y las regiones que han sido tradicionalmente importadoras netas de alimentos (principalmente Europa y Asia), en virtud de que las cotizaciones internacionales de los productos agroindustriales generalmente se expresan en dólares. Estos cambios han contribuido también al aumento de las cotizaciones internacionales de los commodities expresadas en dólares.

Finalmente, a las oportunidades y desafíos cuantitativos que se plantean para el aumento de la oferta, se adicionan otras oportunidades resultantes de las exigencias crecientes en materia de sanidad, calidad e inocuidad de los alimentos, así como a otros servicios tendientes a atender las preferencias de los consumidores en relación a: i) las certificaciones de origen y de procesos; ii) las exigencias en materia de límites máximos de residuos; iii) el carácter natural de los alimentos; iv) el comercio justo y la responsabilidad social (precios, trabajos de niños …) y iv) otras exigencias en materia ambiental que gradualmente va imponiendo la demanda.

PRINCIPALES OPORTUNIDADES QUE BRINDA LA DEMANDA INTERNACIONAL Y LOCAL

La posición que ocupará el Perú en el contexto internacional en los próximos años, se deberá en gran medida a la resolución con la que encare la apertura comercial y al desarrollo de una oferta de productos y servicios competitivos. Esta oferta puede lograrse sólo mediante la adopción y desarrollo de tecnologías innovadoras, para responder a los actuales y nuevos requerimientos de los mercados internacionales.

En los últimos años la producción agraria, en especial para la exportación, ha registrado un notable crecimiento gracias a inversiones e innovaciones en uso adecuado de tierras, semillas de alta calidad, sistemas de riego tecnificado, buenas prácticas culturales y arreglos organizativos, para asegurar la calidad, productividad e inocuidad de los productos, tal como exige el mercado moderno. Esta reconversión ha significado más volumen, mejor calidad y mayor valor agregado en los productos; es decir, innovación. Sin embargo, como este proceso aún no se alcanza a la mayoría de productores, los tratados de libre comercio y la reducción o eliminación de aranceles tienen la virtud de recordarnos que no hay más tiempo para romper la rutina y cambiar la forma de producir o migrar a productos más rentables.

Este es el mejor momento para ello, porque el aumento de los precios relativos de los “commodities” y en general de los productos agrarios, nos ofrece una gran oportunidad para cambiar. La responsabilidad de afrontar este desafío corresponde fundamentalmente al sector productivo privado, a quienes están en él y quienes deseen entrar,

Una de las trabas que enfrenta la innovación en el Perú ha sido la excesiva centralización en la toma de decisiones. Así las políticas macroeconómicas y sectoriales no han respondido en muchas ocasiones, a las necesidades de los entes territoriales subnacionales en su esfuerzo para enfrentar los desafíos de la competitividad, generando empleo e incrementando el bienestar de sus poblaciones.

El proceso de descentralización en curso determina la posibilidad de una nueva estrategia de desarrollo que provenga desde abajo, impulsada por los propios actores locales y regionales y sus autoridades. Esta estrategia deberá articular eficazmente, el trío virtuoso del territorio, la innovación y la competitividad, que deben reflejarse en una mejor inserción de lo local y regional en el espacio nacional.

Se abren oportunidades para el desarrollo de una amplia gama de alternativas tecnológicas, orientados a atender con mayor especificidad a la diversidad de demandas que plantean los distintos mercados, en términos geográficos, de productos y de procesos. Teniendo en cuenta las tendencias cuantitativas y cualitativas de la demanda, se han identificado las siguientes oportunidades y desafíos:

• Mejora de los estándares sanitarios y de calidad, así como en la inocuidad, especialmente en el caso de las frutas y hortalizas. Adaptación de los mismos a las demandas diferenciadas de los distintos países, incorporando las correspondientes a mercados no tradicionales dinámicos, tales como Japón, China y otros emergentes.
• Desarrollo de tecnologías de procesos y sistemas informáticos orientados a la instrumentación de las certificaciones requeridas a lo largo de las cadenas agroindustriales.
• Desarrollo y aumento de productividad de nuevos productos primarios, diferenciados por atributos tales como su carácter orgánico, sus contenidos alimenticios (vitamínicos, oleicos, aminoácidos, etc.), sus acerbos culturales, sus períodos de acceso a los mercados, etc.
• Desarrollo de nuevos productos procesados (elaborados y semielaborados) diferenciados por sus atributos, por los servicios incorporados y por su valor agregado.
• Desarrollo de cultivos orientados a aumentar su capacidad de producción de bio-combustibles y bio-energía.
• Desarrollo de procesos orientados a mejorar la eficiencia y la calidad de la producción de los bio-combustibles y la bio-energía.
• Desarrollo de inteligencia de mercados tendiente a promover al acceso a los mercados asiáticos y a otros países para los cuales la falta de información plantea restricciones.
• Desarrollo de innovaciones organizacionales tendientes mejorar el acceso a los mercados de países emergentes.

LA INNOVACIÓN PARA EL DESPEGUE DEL SECTOR AGRARIO

Los negocios agrarios sólo pueden despegar si es que atienden al mercado. Para ello se requiere de la innovación, todos tenemos que innovar. Y reflexiona: unos innovan en sus predios copiando lo que han sus vecinos exitosos o pagan por conocimiento que les ofrece un técnico calificado. Otros innovan por ensayo y error. Se innova cuando cambian sus cultivos y crianzas adquiriendo nuevas tecnologías, que son formas más eficientes de atender las necesidades de los consumidores. También hay quienes viajan al exterior para adquirir mayores conocimientos o traen expertos para adoptar tecnologías de punta.

Conexión entre la innovación con la competitividad

La competitividad florece en una comunidad de innovadores, allí donde los cambios son una práctica diaria y sostenible. Ese es el principal cambio que hay que acometer y el ministerio lo ha convertido en uno de sus ejes estratégicos de política. Hay que hacer del productor agrario peruano un innovador permanente.

La creación de unidades de innovación y competitividad dentro de la estructura de los gobiernos regionales y locales debe servir para analizar la adaptación de los territorios a las nuevas situaciones tecnológicas agrarias e industriales y a las dinámicas de los mercados. Tales unidades pueden ser instrumentos eficaces para planificar, dinamizar y hacer competitivos los territorios mediante la interacción, movilización y regulación de agentes, recursos, e infraestructuras. Por otra parte, hay que distinguir entre los insumos o medidas políticas que llevan a cabo los agentes y administraciones, y los productos del sistema que son los objetivos a alcanzar. Así, un sistema de innovación competitivo es aquel que muestra habilidades para conseguir los éxitos que garanticen una mejora del nivel de vida de la sociedad.

Competitividad e innovación están cada día más estrechamente asociadas. Hoy por hoy, ninguna actividad productiva puede ser competitiva —esto es, permanecer atendiendo ventajosamente a algún mercado— si no se renueva constantemente en respuesta a las expectativas de los consumidores o usuarios —sean éstos personas o empresas— y si no incorpora nuevos conocimientos. Todos los países que han prosperado en los últimos 50 años, son países que han invertido en ciencia y tecnología para la innovación. No hay excepción a esta regla.

Cuando la tecnología ya no es suficiente para desarrollar sistemas sociales complejos, los sistemas de innovación completos y bien desarrollados, son una herramienta que puede elevar la competitividad, pues proporcionan ventajas y diferencias territoriales.

INCAGRO, imbuido de esta delicada responsabilidad, viene promoviendo una cultura de calidad y de emulación que fortalezca la investigación científica, el desarrollo tecnológico y el conjunto de esfuerzos orientados a la innovación y competitividad en el agro peruano.

¿Qué es innovar y qué lo diferencia de la investigación?

Innovar es transformar conocimiento en dinero; investigar es transformar dinero en conocimiento. La innovación implica cambio, pero no todo cambio es innovación. Cuando el cambio se valida en el mercado y tiene demanda, entonces tenemos innovación.

Se innova para competir con mayores ventajas en el mercado. La innovación puede basarse en el resultado de una investigación científica sobre los procesos o de los atributos de un producto. Pero hay innovaciones que poco a nada tienen que ver con la investigación tecno científica, pues se refiere a la forma de organizar la cadena de producción y distribución o de presentar un producto.

Sobre la relación de ambos conceptos la innovación culmina cuando un buen servicio permite satisfacer mejor una necesidad sea por: una mayor productividad; más calidad, como sabor, aroma y color; mejor rendimiento en olla; un envase que protege el contenido nutricional; un arreglo comercial para una distribución que sirva más al consumidor o un sistema de costos que permita fijar precios más atractivos.

Básicamente la función de la investigación es ampliar el conocimiento científico. Por lo genera, no son los investigadores los innovadores sino que hay una intermediación entre ellos o una cadena de investigaciones. Ambos conceptos son parientes pero no deben ser confundidos porque son diferentes y cumplen roles diferenciados.

¿No es lo mismo ser innovador e investigador?

Definitivamente no, pero a veces se confunde. Tenemos el ejemplo de la lámpara incandescente, pues al menos siete investigadores desarrollaron la idea antes que Tomás Alva Edison, pero fue éste quien lo explotó comercialmente, fundando por JP Morgan la General Electric.

Además, los investigadores se orientan por el método científico y solo de modo complementario es apoyar en la intuición. Los innovadores se apoyan en la intuición y se sirve complementariamente de la experimentación. Los investigadores están en los laboratorios y en el campo de experimentación preguntándose ¿por qué?; los innovadores están en el campo de ensayo; mirando el mercado y respondiendo “para quién”. Cuando ambos abren el diálogo, el resultado agregado es fructífero.

¿Quiénes son los protagonistas de la innovación?

La innovación la hacen los productores organizados y las empresas en respuesta a los jalones de demanda. El Estado es el promotor y catalizador. Para acelerar los procesos requiere de una contrapartida privada que asuma la innovación. Por eso INCAGRO cofinancia a través de sus fondos y el Estado pone una porción de los gastos que ocasiona la compra de conocimientos y la organización de productores. Sus aliados ponen la diferencia.

Los gremios y los inversionistas privados tienen papel importante, sobre todo quienes están dispuestos a asumir mayores riesgos como los pequeños productores, más prudentes en sus decisiones. De hecho, la innovación la deben liderar los gremios y asociaciones de productores agrarios.

Se trata de los agentes económicos, pero la innovación no es sólo tecnológica. En el agro nacional predomina la pequeña producción, por lo que se requiere innovación organizativa y social. Sin asociatividad para la producción y comercialización no hay alternativas para los pequeños productores.

Es imposible adoptar buenas prácticas y producción limpia si un productor está rodeado de vecinos que contaminan. No se puede pretender mejores precios si un significativo volumen de productor homogéneos y descuidando las fechas de entrega.

En suma, el protagonista de la innovación es el productor agrario.

APORTE DE INCAGRO A LA INNOVACIÓN

INCAGRO, como programa del Ministerio de Agricultura, ha venido impulsando la reconversión productiva de la agricultura nacional. Lo ha hecho animando el mercado de servicios para la innovación y fortaleciendo a las organizaciones de productores que demandan esos servicios.

A través de su metodología de intervención, ha promovido cientos de redes entre productores, universidades, empresas, gobiernos locales y regionales; a tendido lazos entre la oferta y demanda de servicios de innovación que son el tejido institucional que el agro requiere para mejorar su competitividad y crear una gran movilización por la innovación. Ha enriquecido las competencias regionales al invertir en capacitar a especialistas en proyectos que acompañan a las organizaciones durante la ejecución de los proyectos.

La construcción social para la innovación a la que ha venido y viene contribuyendo INCAGRO desde su creación hace 7 años, es el cimiento de un “sistema nacional de innovación agraria”. La relaciones de los productores entre sí y con los proveedores de servicios tecnológicos, en la esencia del sistema de innovación agraria.

INCAGRO ha cofinanciado 560 proyectos de innovación e investigación en sus siente años de vida. Son más de 2,100 organizaciones en acción por la innovación, conformadas por 500 organizaciones de productores, 1,200 entidades colaboradoras y 200 de investigación que operan en el país en procesos de innovación tecnológica. El 45% de los recursos es aportado por los productores y las entidades de investigación.

INCAGRO inicio sus actividades en los departamentos del norte, centro y oriente. Está vinculado a los éxitos en café, cacao, banano y panela orgánicos, papa, alcachofa, ajíes, camu camu, sacha inchi, cuyes, entre otros productos. Hoy, la entidad se halla en todo el país y cada año la calidad de las propuestas en los concursos que organiza mejora, son más originales, con mejor perfil de mercado.

Logros de INCAGRO

Los agricultores peruanos han ganado mucho en competitividad. Ejemplos destacados están a la vista en la oferta de cafés orgánicos y cafés especiales; cacao y banano orgánico; producción de papa incluyendo variedades nativas para la industria de ‘snacks’; alcachofas, palta, pimiento piquillo, páprika, cereales andinos, camu camu, quesos, cuyes con cortes especiales, etc.

En el ámbito internacional el sector más dinámico en innovación es la hortifruticultura, expresada en la mejora en el nivel de vida en las sociedades más prósperas y de un segmento importante en las economías emergentes. Los agricultores más prósperos son los hortifruticultores.

Hay espacio para la diferenciación y esto es importante para un país mega diverso como el Perú, donde las áreas para la producción a gran escala son limitadas. Dicho de otro modo, o diferenciamos los productos de origen agrario o nos condenamos a bajos márgenes de ganancia.

Premiación a la Calidad en Proyectos de innovación agraria

INCAGRO convocó el año pasado al primer Concurso a la Calidad en Proyectos de Innovación Agraria. Los premios que otorga este concurso provienen del Fondo de Premiación MORAY. Se asignan mediante concurso en el ámbito nacional y con periodicidad anual.

El Fondo de Premiación define como proyectos de innovación aquellos orientados a la creación, desarrollo, validación, uso y difusión de un nuevo producto, proceso o servicio. La innovación comprende conocimientos, bienes tecnológicos, procesos, cambios en las formas de organización y gestión, control de calidad, técnicas de mercadeo cuyos productos son aceptados en el mercado.

En el sector agrario, la innovación puede consistir en el desarrollo de una nueva planta o crianza, variedades o razas; modificar las características y calidad de un bien y su rendimiento comercial, descubrir y aprovechar atributos antes desconocidos; reducir costos o aprovechar economías de escala; optimizar el uso de recursos humanos, sociales, naturales; minimizar riesgos bióticos (plagas, enfermedades, etc.) o por sobreexplotación, y abióticos (sequías, heladas, etc.); controlar riesgos de mercado (fluctuaciones de precios, especulación, incumplimiento de contratos, cambios drásticos en las tendencias de consumo, etc.), todo lo cual debe contribuir a elevar los ingresos y calidad de vida de la población.

LA DIMENSIÓN TERRITORIAL

Al binomio fundamental competitividad-innovación para el desarrollo debe unírsele la dimensión territorial (geográfica). Ésta debe ser un factor estratégico (activo) de oportunidades de desarrollo en función de sus características específicas, que le son propias al ser cada territorio producto de su historia.

El territorio representa también, una agrupación de relaciones sociales siendo el área de encuentro de las relaciones de mercado y las formas de regulación social que determinan formas de organización de la producción, habilidad en los procesos innovadores y pautas de cambio técnico que conducen a una diversificación de la producción y sus técnicas, no exclusivamente sobre la base del costo relativo de los factores productivos, determinando con ello diferentes senderos de desarrollo.

La dimensión territorial de la innovación agraria es fundamental porque la agricultura se desarrolla en las regiones. Allí es donde se produce y se hace la innovación. Allí es donde están los actores directamente involucrados. Allí es donde es necesario que se formen y consoliden las redes temáticas, para generar competitividad en las cadenas de valor regional y local que deberían convertirse en los ejes de incidencia política para la toma de decisiones.

Ocurre que ahora se vuelven competitivos territorios que utilizan bien los recursos. Incluso estas condiciones se dan en geoterritorios, o macroregiones. Con la promulgación de la Ley de Mancomunidades N° 29029 se ha establecido el marco jurídico para el desarrollo y promoción de acuerdos asociativos entre municipalidades que deberían funcionar con un enfoque de desarrollo territorial en donde el eje innovación y competitividad debería convertirse en un instrumento para generar propuestas de desarrollo.

De todas formas, los agentes públicos y privados lideran las reglas de la competitividad territorial y lo hacen mediante una estrategia que incluye las ventajas comparativas (características diferenciadas a nivel de ecosistema) y ventajas competitivas derivadas de entornos como el científico, la formación del personal, la creación de redes de centros e institutos de investigación, la planificación de la industria, y las mayores o menores posibilidades de captar inversiones.

Rol del Estado

El Ministerio de Agricultura es consciente que al Estado le corresponde animar este proceso con acciones promocionales y de soporte. Es por ello que el sector público tiene responsabilidades de gran trascendencia, como las que orientar el acuerdo de uso de los recursos naturales, especialmente el agua y los suelos; difundir e institucionalizar las buenas prácticas y el control sanitario; promover la asociatividad de los pequeños productores y el desarrollo de alianzas estratégicas en torno a cadenas de valor.

Asimismo, identificar, proteger y desarrollar la biodiversidad como una fuente de diferenciación y especialización de sectores del agro nacional, especialmente en sierra y selva; y alentar, difundir y poner a disposición de información y el acceso a la tecnología y mercados.

Rol estratégico de los Gobiernos Regionales

Al analizar nuestras regiones para implementar Planes, Programas y Estrategias, debemos tener en cuenta el territorio con sus características, recursos, tradiciones culturales, políticas, dependencias y relaciones. Determinados factores tienden a perder importancia, mientras que otros como las redes e infraestructura que proporcionan conectividad y nuevos conocimientos, adquieren más importancia.

En este bosque de bosques el éxito de nuestras regiones depende de un sistema de innovación con todos sus elementos engranados que proporcionen competitividad con orientación al mercado nacional e internacional del conjunto de sectores locales. A las regiones se les debe aplicar el concepto de competitividad enfatizando la capacidad de la economía local para mantener y atraer empresas al tiempo que aumenta el nivel de vida de quienes participan en ellas. En resumen, en este proceso de globalización, la competitividad ya no depende de los recursos naturales o energéticos, de la base industrial tradicional, de la posición geográfica, de la acumulación de capital o de la voluntad política de un estado protector.

En definitiva, estamos ante un nuevo marco de competencia que propicia la especialización y complementariedad de las regiones en actividades intensivas en conocimiento, generadoras de alto valor añadido, dando lugar a un nuevo espacio de flujos que favorece una organización en red donde las ciudades y las regiones se erigen en nodos articuladores de la nueva economía del Perú.

Las regiones también se hacen atractivas y competitivas si han desarrollado y cuidado un entorno tecnológico que mantiene relaciones de colaboración fluidas con la innovación, investigación, el entorno productivo y los demás agentes del sistema. Salvando las distancias, podemos aplicar aquí aquello de “dime el entorno tecnológico que tienes y te diré el sistema productivo que existe en tu territorio y su competitividad”.

El rol estratégico de los Gobiernos Locales

El desafío para los Gobiernos Locales es insertarse eficientemente y ser competitivos en el mercado regional, nacional e internacional, capitalizando sus ventajas comparativas.

Son las autoridades locales (en especial las públicas, pero también privadas) quienes mejor pueden identificar cuáles son las potencialidades y necesidades de su territorio en cuanto al desarrollo de su sistema productivo; coordinar, gestionar y dirigir la estrategia de desarrollo local más adecuado a las características propias del entorno local. En este sentido, la creciente descentralización ha permitido a las autoridades locales -municipales- tener competencias en materia de desarrollo.

El gobierno local puede generar políticas que coadyuven a la implantación de la competitividad sistémica local. La idea de la existencia de una competitividad sistémica local parte de la observación de que el territorio actúa como continente de infraestructura productiva, habilidades organizacionales, tecnologías de producción que determinan sus costos y calidad, capacidad de adaptación frente a modificaciones en la demanda o en las condiciones de competencia, capacidad de coordinación de las actividades de los productores entre ellos, y con las del gobierno u otras instituciones, propensión de los empresarios y trabajadores a la modernización de prácticas productivas, etc. Es decir, el concepto de competitividad sistémica hace referencia a la capacidad que tienen las ciudades para desenvolverse en el mercado nacional e internacional. Ellas tienen niveles y características competitivas diferentes, fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas distribuida de distinta manera entre sus sectores productivos. En este sentido, una localidad puede tener un alto grado de competitividad en un sector pero escaso en otros. La competitividad sistémica es la plataforma en la que se apoya una firma residente para explotar sus ventajas competitivas individuales, es el contexto en el que se va a desempeñar.

SISTEMA NACIONAL DE INNOVACIÓN AGRARIA

Un sistema de esta naturaleza no se ‘crea’ por norma legal; es una realidad social producto de la iniciativa de diversos actores sociales y económicos. Los que hace el Estado es apoyar su estructuración, modelado, articulado y desarrollo institucional.

Los grandes actores del sistema vienen desde el agronegocio, la academia y el Estado; pero en último término, son los consumidores finales el factor gravitante en la innovación. La tarea del Ministerio de Agricultura es facilitar que estos actores se relacionen sinérgicamente, que se visibilicen y reconozcan y que intercambien información, definan áreas de cooperación, formen redes y respondan a los cambios del mercado.

La misión principal de un sistema de esta naturaleza es facilitar y acelerar los procesos de innovación. El sistema de un medio de cooperación entre los agentes económicos de la demanda y los científicos y técnicos que ofrecen sus servicios, todo ellos empujado por el Estado.

El soporte de un sistema de innovación son las redes temáticas y regionales. También los sistemas de información empleando tecnologías de Internet, como es la experiencia de AGRORED PERU. Pero el sistema se enriquece con una mesa de trabajo que coordine en el Sector Público Agrario la toma de decisiones.

Canalización de fondos

Para financiar la innovación se canalizan con fondos competitivos para cofinanciar proyectos de ciencia, tecnología e innovación. Experiencias similares y exitosas han tenido lugar en muchos otros países. En una fórmula poderosa y en el Perú la inició INCAGRO, según refiere su Director Ejecutivo.

Precisamente la entidad convoca a concurso de proyectos y encarga a expertos seleccionar las mejores propuestas. Allí se afinan los criterios, se busca mayores sinergias entre proyectos y el Estado, mediante INCAGRO, premia a las organizaciones de productores más innovadores.

INCAGRO podría institucionalizarse en una fundación público-privada que reúna fondos públicos de cooperación internacional, de programas de responsabilidad empresarial, de auto gravámenes de los propios gremios productores.

Mirando el futuro

Existen mucha expectativa, optimismo y confianza. Se han sentado las bases y han comenzado a cambiar el enfoque de los productores. Hoy existen muchos grupos organizados de innovadores. Se asiste a un despertar de la investigación en universidades, a la consolidación de programas de investigación en INIA, el IIAP, la conversión de ONGs en entidades de investigación y articulación de innovaciones.

Se necesita de una nueva institucionalidad pública con un rol subsidiario, catalizador y promotor del Estado y un firme proceso de descentralización de decisiones.

CONSIDERACIONES FINALES

En lo que a innovación se refiere, un elemento importante de los sistemas locales de producción son las relaciones (tanto formales como informales) que se producen dentro de las redes productivas, las cuales se caracterizan por un entrelazamiento de la competencia -en precio, calidad, diseño y condiciones de entrega- y la cooperación –en planificación, producción, diseño de nuevas tecnologías-, formando un conjunto de externalidades tecnológicas favorables al área que reducen la incertidumbre del proceso innovador. Esta circulación de conocimiento e información entre los productores locales, presenta su mayor importancia en cuanto al conocimiento no codificable y no fácilmente transferible que se da a nivel de territorio.

A través de su metodología de intervención, INCAGRO ha promovido cientos de alianzas estratégicas entre productores, universidades, empresas y gobiernos locales y regionales, lazos entre la oferta y demanda de servicios de innovación, que forman el tejido institucional que el agro nacional necesita para mejorar su competitividad y generar un gran movimiento por la innovación. Para ello se invierte en capacitar a especialistas en proyectos, que acompañan a las organizaciones durante la ejecución de los mismos, y en la creación de centros de innovación tecnológica de carácter local o regional. Y todo esto para enriquecer las competencias regionales.

Entonces, si queremos descentralizar, tenemos que comenzar por apoyarnos muy sólidamente en unidades de innovación agraria regionales que formen parte de la estructura de los gobiernos regionales y municipales. Por lo tanto, los gobiernos regionales y municipales, asistidos por INCAGRO, deberían promover –en primer lugar- la asociatividad de los productores, apoyar a la consolidación de redes temáticas por cartera de cultivo y/o crianza, institucionalizar las redes en un sistema regional de innovación tecnológica y dar la normatividad y legalidad que lo regulen y faciliten su desarrollo.

Con su metodología de intervención, INCAGRO ha sentado las bases para la formación de un sistema de innovación agraria promoviendo cientos de alianzas entre productores, universidades, empresas, gobiernos locales y regionales, lazos entre la oferta y demanda de servicios de innovación que son el tejido institucional que el agro necesita para mejorar su competitividad y crear una gran movilización por la innovación, enriqueciendo las competencias regionales al invertir en capacitar a especialistas en proyectos, que acompañan a las organizaciones durante la ejecución de los proyectos y la creación de centros de innovación tecnológica de carácter local, para luego avanzar hacia el nivel regional y de ahí al nacional.

Innovación es un concepto amplio y poderoso para asegurar el despegue integral y sostenible del sector, empezando por los municipios y las regiones porque los negocios agrarios pueden despegar y ser sostenibles sólo si responden a las exigencias y tendencias del mercado. El concepto de innovación es un ingrediente fundamental para el desarrollo regional. La actitud de los ciudadanos hacia el innovar diferenciará a una región de otra.

Para ello todos tenemos que innovar. El hecho es que en un país y un sector con tanta diversidad, no hay una sola receta; aunque todos tenemos que formar una comunidad de innovadores para ser competitivos, convirtiendo a los cambios en una práctica diaria y sostenible, tal como requiere el mercado. Ese es el principal cambio que hay que acometer.

Es a partir de aquí cuando surge una interesante interrelación entre innovación y territorio. El ambiente tecnológico que rodea a los productores adquiere un rol protagónico en el desarrollo de sus capacidades innovativas y, por tanto, en su competitividad, siendo elevada la correlación entre capacidad innovativa y vinculación entre agentes del entorno productivo. De esta manera, el flujo de la información reclama nuevas formas público/privadas de interacción que actúen como catalizadores de los procesos de información generando un marco institucional propicio a la competitividad, sobre todo de las asociaciones de pequeños productores.

Estos elementos que se han señalado del ambiente y las relaciones de cooperación y competencia que se dan dentro de los entes productivos son más fácilmente producibles y reproducibles en el nivel local/territorial porque proporcionan beneficios a nivel de área y de empresa, además porque son menos costosos y más adecuados a las necesidades de las industrias locales, de ahí que el apoyo público de carácter territorial es una necesidad para aumentar la competitividad global.

Es un gran desafío propiciar sistemas de innovación agrarios en las regiones y en los municipios, pero es preciso hacerlo para reducir las brechas que existen entre regiones. Esta iniciativa es una importante contribución para mejorar los medios de subsistencia de miles de personas en las zonas rurales del Perú y abrir las oportunidades que trae la apertura comercial a todos los peruanos y peruanas.

Estamos realizando los mayores esfuerzos para seguir propiciando una revolución innovativa en el agro peruano que respete la biodiversidad y las distintas regiones del país, así como su gran variedad de cultivos, desde la papa y el maíz en la sierra, hasta numerosos cultivos frutihortícolas en la Costa y numerosos cultivos promisorios en la amazonía.

BIBLIOGRAFÍA

Benites Jump, José. 2008. Proyecto INCAGRO. Revista Agronoticias. Año XXX, Edición Nº 331. pag. 41-44

Benites Jump, José. 2008. Innovación para lograr la competitividad del agro peruano. Revista Agronoticias. Año XXX, Edición Nº 331. pag. 41-44

Global Commodity Markets. 2000. A Comprehensive Review and Price Forecast. The World Bank, Commodities Team, Development Prospects Group. Number 1 20306. USA, January 2000.

I Foro Innovación y Competitividad para el Desarrollo Regional de Ayacucho

Lunes, Junio 23rd, 2008

 Inauguración

 

Los días jueves 19 y viernes 20 de junio se desarrolló en la ciudad de Ayacucho el “I Foro de Innovación y Competitividad para el Desarrollo Regional de Ayacucho”.

 
 

El evento, ha sido producto de un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Regional de Ayacucho a través de la Gerencia Regional de Desarrollo Económico y el Proyecto de Innovación y Competitividad para el Agro Peruano INCAGRO, a través de la Unidad Descentralizada III Ayacucho. La cita tuvo lugar en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.

El Foro estaba enmarcado para dar mayor posicionamiento en la Región de Ayacucho sobre la estrecha relación entre tres elementos clave para el desarrollo regional: territorio, innovación y competitividad, y establecer una agenda de trabajo conjunta inter institucional a corto plazo, que permita poner en práctica numerosos procesos innovadores con activa participación pública y privada, en la que el Gobierno Regional, como ente rector de políticas regionales, institucionalice el tema de innovación como base de la competitividad regional, y que alrededor de ella motive y oriente a las empresas y otras entidades productivas de la región a adoptar una mentalidad basada en respuestas innovadoras a las oportunidades en los mercados. En forma complementaria, el Gobierno Regional diseñará instancias con funciones específicas orientadas a la promoción, implementación y cumplimiento de las estrategias promotoras de la innovación a nivel regional.

En este evento se contó con la destacada participación del Dr. José Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO, el Ing. Ernesto Molina, Presidente del Gobierno Regional de Ayacucho, quien tuvo a su cargo la inauguración del evento; y la Dra. Clelia Gálvez de Berbist, Gerenta Regional de Desarrollo Económico. Asimismo, se contó con la participación del Ing. Pedro Rivera Cea, Director Regional de Agricultura; el Blgo. Homero Ango, Director del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, Ing. Edmundo Catacora, Director de la EE Canaán del INIA y representantes de entidades públicas y privadas; así como los representantes de las organizaciones de productores de textiles, cerámica y turismo y organizaciones de productores agropecuarios que vienen desarrollando cadenas productivas a través del cofinanciamiento de INCAGRO. Todos ellos a su turno coincidieron, entre otras prioridades, con la necesidad de contar con una estrategia del Gobierno Regional en alianza pública y privada para promover la creación de un Sistema Regional de Innovación y subsistemas Locales de Innovación Tecnológica.

A su turno el Dr. José Benites Jump, Director Ejecutivo de INCAGRO, con amplia experiencia en investigación agraria y ex funcionario de FAO en varios países del mundo, presentó la ponencia “El Perú en el Contexto de la Globalización, Innovación y Competitividad”El Dr. Benites manifestó que la posición del Perú en el contexto internacional, en los próximos años, estará signada por la apertura comercial y el desafío es gestar una oferta de productos y servicios competitivos, que respondan a las necesidades y expectativas de los mercados del exterior. Para conseguirlo será necesario adoptar y desarrollar nuevas tecnologías e innovaciones que permitan productos y servicios de clase mundial que atiendan las expectativas de los mercados. Asimismo, resaltó la conexión existente entre innovación y competitividad así como la diferencia entre innovación e investigación: “innovar es transformar conocimiento en dinero”; mientras “investigar es transformar dinero en conocimientos”.

Benites Jump expuso los aportes de INCAGRO a la innovación en el país, señalando que desde su creación hace 7 años constituye los ‘cimientos’ de un “sistema nacional de innovación agraria”. A la fecha, ha cofinanciado 560 proyectos de investigación e innovación agraria con más de 2,100 organizaciones en acción por la innovación, conformadas por 500 organizaciones de productores, 1200 entidades colaboradoras y 200 de investigación operando en el país, donde el 45% de los recursos es aportado por los productores y las entidades de investigación. El especialista finalizó exhortando a todos los presentes acerca de la necesidad del compromiso de formar una región de innovadores para ser competitivos, convirtiendo a los cambios en una práctica diaria y sostenible, tal como lo requieren los mercados.

Un elemento motivador del Foro fue la Presentación del Video de la Exposición del Dr. Rodrigo Vega, Director de la Fundación para la Innovación Agraria FIA, del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Chile, en la que muestra la estructura organizacional del FIA, así como los avances y experiencias de proyectos cofinanciados para el desarrollo de líneas de acción, programas o proyectos orientados a incorporar innovación en los procesos productivos, de transformación agroindustrial o de comercialización agrícola, pecuaria, forestal, agroforestal y dulceacuícola. Resalta que “la innovación es el componente central de la competitividad agrícola” asimismo clarifica que “sin innovación no existe rentabilidad, competitividad ni inserción en los mercados internacionales”

La Dra. Clelia Gálvez, Gerente de Desarrollo Económico del Gobierno Regional de Ayacucho (GRA), en su exposición “Ayacucho en el Proceso de la Innovación y Competitividad”, indicó que el GRA tiene como objetivo la gestión estratégica de la competitividad regional, según el Art. 8vo. De la Ley N° 27867, y resaltó las competencias del GRA en materia de promoción del sector productivo. Asimismo expuso el enfoque de cadenas productivas identificadas. Finalmente, manifestó que se requiere liderazgo político, participación pública y privada, especialmente, la construcción de un consenso o entendimiento político. Asimismo instó en priorizar en el corto plazo la alianza del sector estatal con la empresa y la universidad, como un elemento impulsor de desarrollo con innovación para Ayacucho.

Hubieron importantes aportes de experiencias y lecciones aprendidas por lo que fue reconfortante notar consenso en que la región Ayacucho requiere de la adopción y aplicación de cambios que se orienten a innovar en las diferentes actividades productivas agrícolas, pecuarias, agroindustriales, acuícolas, artesanales y turísticos. Los participantes destacaron, que Ayacucho debe formar parte del grupo de regiones exportadoras. Alto potencial hay en la agricultura (café, cacao, barbasco, sacha inchi, tara, tuna, etc.), en artesanía (textilería, “piedra Huamanga”, etc.), y sin duda existen otros productos de alta calidad que pueden ofrecerse a los mercados más exigentes tanto nacionales como extranjeros. De la misma, forma, los participantes manifestaron que en Ayacucho deben superarse altos los costos económicos y sociales generados por la violencia política mediante propuestas de desarrollo que tengan como elemento central la innovación para la competitividad.

Los logros más destacados en este evento fueronFirma del convenio

El interés y compromiso del GRA de institucionalizar la Innovación y Competitividad como política Regional en alianza pública y privada.

La suscripción del Convenio Marco de Cooperación Inter Inter institucional entre el Gobierno Regional de Ayacucho y el Proyecto de Innovación y Competitividad para el Agro Peruano INCAGRO para el cofinanciamiento de proyectos innovadores en la región, donde la Unidad Descentralizada III de INCAGRO tendrá la responsabilidad de coordinar el Convenio.

Clausura

El manifiesto de los agentes de desarrollo, actores públicos y privados, productores organizados en cadenas específicas centrado en que la innovación es tarea de todos y debe convertirse en el eje central para lograr la competitividad”.

Al final del Foro, de manera conjunta los participantes redactaron el siguiente documento de conclusiones:

  1. La competitividad e innovación están cada día más estrechamente asociadas.
  2. El productor y empresario deben innovar para competir con mayores ventajas en el mercado.
  3. Toda actividad productiva puede ser competitiva, si se innova constantemente en respuesta a las demandas los consumidores o usuarios, y si incorpora nuevos conocimientos en este proceso.
  4. Para promover el desarrollo económico regional, se debe invertir de manera asociada en ciencia y tecnología de la innovación para la competitividad.
  5. El Estado y los agentes de desarrollo, deben desarrollar competencias innovadoras en los productores agrarios y empresarios, que permitan superar la débil asociatividad regional.
  6. El Estado es el promotor, catalizador y ejecutor de la innovación para la competitividad, a través de políticas claras, incentivos tributarios y cofinanciamiento, con el sector privado, agentes de desarrollo y cooperación internacional.
  7. El Gobierno Regional Ayacucho, en alianza publico-privado deben promover la creación del sistema regional y locales de innovación tecnológica, con la activa participación de la universidad y los gobiernos locales.
  8. El gobierno regional ha tomado la decisión política de impulsar la innovación y competitividad, la promoción interna y externa de los productos bandera regionales en alianza estratégica con los productores y empresarios.
  9. El gobierno regional debe promover la cultura innovadora como política educativa regional.

Otros participantes del Foro

Participaron como expositores: Ing. Pedro Rivera Cea, Director Regional de Agricultura; Ing. Edmundo Catacora Pinazo, Director de la E.E. Canaan de Ayacucho; Gabina Tealdo, del programa Alcachofa del Proyecto PRA; Srta. Tania García Meza de la Asociación de Mujeres “Manos Unidas en Artesanía Textil; Ing. Enrique Moya Bendezú de PRO LECHE; Blgo. Hernán Huacachi Trejo, Director Regional de la Producción; Ing. Walter Zúñiga de INKAFE VRAE; Ing. Hugo Ruiz Pérez, Jefe de Producción e Investigación del Instituto Superior Tecnológico de Huanta; Sr. Arístides Quispe, experto Ceramista Nacional; Sr. Julio Gálvez, experto nacional en artesanía de piedra de Huamanga; Sr. Adolfo del Pino, experto en artesanía en filigrana de plata”; Ing. Walter Ascarza Olivares del Proyecto “Puyas Raymondy” de Vilcashuamán; Antrop. Yuri Cavero Palomino, Proyecto Turístico “Campanayocc Rumi” de Vilcashuamán; Ing. Severino Castillo Melgar del Proyecto “Valle Sondondo” de Lucanas; Antrop. Apolonio Flores de la Red de Turismo de Ayacucho; Sr. Héctor Merino Gutiérrez de la Asociación de Fruticultores del Valle de Huanta AFRUVAH.